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Opinión
![]() Magdiel Gómez Muñiz
Paul Kirsey o Marco Olivares
El Occidental
15 de noviembre de 2008
Se han hecho críticas muy buenas sobre diversas temáticas que padecemos los que vivimos en la otrora Perla Tapatía. Las críticas (en los medios de comunicación) han propiciado la solución de problemas sociales que están "justo a la vuelta de la esquina". A casi tres meses de seguir con detenimiento un programa radiofónico en la banda de amplitud modulada, soy testigo silente de denuncias ciudadanas que muchos habitantes hacen públicas con el valor de acusar a todos aquellos que abusan de los espacios de poder que facilita el Estado por la ausencia de vigilancia.
Don Jaime, locutor que (a manera de ángel guardián) tiende puentes entre gobernantes y gobernados incentiva a que muchos que se encuentran del otro lado de la radio hagan uso de la voz y que no se queden callados ante cualquier tropelía de los riesgos que lleva implícito vivir en sociedad. Hablando de abusos, críticas y denuncias, a los mexicanos nos encanta criticar y lo vemos como una vía de solución a los problemas de la psique (aunque no lo sea), la pregunta aquí es ¿nos estaremos criticando a nosotros mismos? En esto sí somos culpables! Se hace fácil juzgar al vecino sin ver nuestros defectos; peor aún, somos testigos de indisciplinas sociales y no somos capaces de enmendar la plana, de ser mejores ciudadanos; de solidarizarnos con el que se encuentra en desgracia; para muestra un botón: En esta semana Marco Olivares, detuvo a un "vivales de siete suelas" que se dedicaba a robar autopartes, en una hazaña por demás arriesgada logró someter (impactando su vehículo) a los cacos y a menos de 72 horas, la justicia -para variar - brilla por su ausencia. Al parecer es muy probable que la detención del delincuente no se consume y por si fuera poco la compañía aseguradora no responda por el siniestro. Este "vengador no anónimo" ahora está entre la espada y la pared. Sin apoyo de la legal, sin sus partes robadas, sin seguro de carro y sin la seguridad de su integridad física y todo porque no hay quien administre justicia. Sólo esto se puede ver en mi México querido. ¿Qué hacer con este Paul Kirsey tapatío? (Kirsey era el nombre del arquitecto que representaba Charles Bronson en el "Vengador anónimo") Algunos proponen que: se forme un frente ciudadano contra la delincuencia que lleve su nombre; otros señalan que: con una "coopera" paguemos el golpe de su carro; otros tantos dicen que: más valía que no hubiera hecho nada. En fin, voces muchas, soluciones pocas. A la fecha nadie se ha comprometido con este ciudadano -que tanto falta hace al país- y no veo claro que alguna figura pública se solidarice con su causa. Eso sí, "haga changuitos" para que no sea usted la próxima víctima porque, créame; nadie le garantiza que el Estado de Derecho le provea garantías de sociales, sino pregúntele a Marco. Pase buen sábado si es que se puede. Columnas anteriores
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