Opinión
Finanzas personales

Alfredo Toledo
El endeudamiento compulsivo

El Occidental
2 de octubre de 2008

No tener clara su situación financiera, no conocer el balance de sus cuentas, gastos mensuales fuera de los presupuestado, no conocer la tasa de interés mensual de sus préstamos y olvidar sus obligaciones contractuales son algunas de las razones por las que una persona puede endeudarse en un abrir y cerrar de ojos.

Otros factores son el pobre hábito de ahorro, no planificar el pago de impuestos, planes de retiro u otros gastos no recurrentes, pero predecibles, y que después provocan sorpresa cuando llegan a convertirse en una deuda. De igual manera la dificultad para cumplir operaciones financieras básicas u obligaciones personales y un sentido desproporcionado de logro cuando dichas obligaciones se cumplen.

También tener un sentimiento diferente al comprar cosas con crédito (que al pagar con efectivo) un sentimiento de estar en esa atmósfera y ser aceptado, de ser una persona adulta y con capacidad de poder desenvolverse sin problema alguno.

Este tipo de personas suelen vivir en un caos y drama alrededor del dinero, ya que usan una tarjeta de crédito para pagar otra; con frecuencia recurren a cheques sin fondos por lo que siempre están enfrentando una crisis financiera.

Además tienen tendencia a vivir en el filo, esto es entre un cobro y otro; tomando riesgos con la salud y la cobertura del seguro del auto; y esperando que aparezca el dinero de algún lugar y lo antes posible para cubrirlos.

Suelen sentirse molestos e inhibidos cuando se está teniendo una conversación normal sobre dinero, ya que de inmediato vienen a su mente todos aquellos adeudos con los que cuenta y que de momento no piensa pagar.

De tal forma es conveniente reconocer que se está cayendo en un abuso financiero que pudiera resultar extremadamente peligroso, para entonces identificar los ingresos y empezar a distribuir en función de la gravedad de cada deuda.
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