Opinión
Julio García Briseño
Los valores morales en la globalización

El Occidental
17 de agosto de 2008

Primera de dos partes)

Lo cierto sigue siendo que los anónimos actores del mercado están exentos en gran medida de tomar decisiones morales en cuanto jueguen de acuerdo con las reglas. En este sentido, los mercados financieros no son inmorales, son amorales. Esta característica de los mercados hace que sea más importante el que las reglas que rigen los mercados se formulen adecuadamente.

El actor anónimo puede pasar por alto las consideraciones morales, políticas y sociales, pero si examinamos los mercados financieros desde el punto de vista de la sociedad no podemos dejar al margen tales consideraciones. Como hemos visto, los mercados financieros pueden actuar como una bola de demolición golpeando a las economías. Aunque tenemos justificación al cerrar de acuerdo con las reglas deberíamos preocuparnos también de las reglas con las cuales jugamos. Las reglas son obras de las autoridades, pero en una sociedad democrática las autoridades son elegidas por los jugadores. La acción colectiva también puede ser aplicada en forma más directa.

La participación en el mercado y la elaboración de reglas son dos funciones distintas. Sería un error equiparar los valores del mercado que guía a los actores individuales con los valores sociales que deberían la fijación de reglas. Lamentablemente, esta distinción apenas se observa. La toma de decisiones contemporáneas es en gran medida un juego de poder entre intereses enfrentados. La gente intenta adaptar las reglas para su propia ventaja. Cuando desarrollan actividades de presión, por ejemplo, la exención de las consideraciones morales no debería aplicarse ya.



Continuará...
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