Opinión
Experiencia China
Clemente Hernández Rodríguez
El agua

El Occidental
7 de mayo de 2008

Cuando pensamos en lo realmente relevante, normalmente olvidamos que el agua es uno de esos temas trascendentales para la supervivencia humana. El agua, ha empezado, ya desde hace algunos años, a ser un punto medular de las discusiones actuales, domésticas e internacionales. Sin agua potable el ser humano se hallará en dificultades para tener una vida digna. La carencia de agua de calidad puede ser el foco de brotes de violencia entre los diferentes grupos humanos. De hecho, hay quienes pronostican futuras "guerras del agua".

China, ese enorme país que ha sorprendido al mundo en años recientes, también se encuentra preocupado por el tema del agua. De hecho, China comenzó a ejecutar un enorme proyecto para desviar agua del irrigado sur al norte árido del país. Cientos de motoniveladoras comenzaron las labores de construcción en diferentes partes de China oriental. Se calcula que el proyecto tardará unos 50 años en completarse, a un costo estimado de 59 mil millones de dólares a valor presente. El plan, que fue propuesto inicialmente por el líder Mao Zedong en 1952 como parte de su "Gran Salto Adelante", se debatió durante décadas y fue aprobado hasta de noviembre de 2002.

Este plan ha sido blanco de numerosas críticas por su posible impacto medioambiental y por la corrupción que podría generar una empresa de tales dimensiones. También se ha criticado el hecho de que unas 400 mil personas se verán obligadas a mudarse de los lugares por donde pasarán los tres grandes canales, cada uno de aproximadamente mil 300 kilómetros de longitud, que llevarán el agua hacia el norte. Sin embargo, las autoridades plantean que no tenían otras opciones, ya que deben alimentar a un quinto de la población mundial con productos provenientes de una fracción de sus tierras arables y con muy poca agua potable.

El norte de China es extremadamente seco. Muchos campesinos en las cercanías de Pekín, la capital del país, han tenido que hacer pozos de hasta un kilómetro de profundidad para poder irrigar sus sembrados. En la actualidad, el suministro de agua de más de 400 ciudades es tan inseguro que las autoridades temen que pueda ocasionar disturbios.

Los canales se construirán en tres etapas y unirán a los cuatro principales ríos del país, el Yangtze, el Amarillo, el Huaihé y el Haihé. Cuando el proyecto concluya podrá trasladar al norte 44.8 mil millones de metros cúbicos de agua anualmente. Se espera que para el año 2010 ya beneficie a los habitantes de Pekín con agua del río Yangtze, que corre a más de mil kilómetros de distancia. Recientemente, también en medio de grandes controversias, comenzó la fase final de construcción de la presa de las Tres Gargantas que, con aguas del Yangtze, alimentará en 2009 a la central hidroeléctrica más potente del mundo. Lo que entre otras cosas le permitirá autosuficiencia energética.

No cabe duda que los países que empiecen ahora a administrar sus flujos de agua tendrán más tiempo para enfrentarse a la problemática relacionada al consumo humano del agua. Mientras que aquellos que posterguen la decisión sólo exacerbarán la problemática del agua. No debemos de olvidar que sin agua de calidad, el horizonte de las siguientes generaciones no será tan brillante como pudiera ser.
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