Opinión
Gloria Lozano de Escoto
Por una creatividad más constructiva e integradora de la sociedad

El Occidental
19 de abril de 2008

A FAVOR DE LO MEJOR EN LOS MEDIOS

A través de los siglos, cada cultura, cada sociedad, ha establecido su propio sistema de comunicación y éste ha moldeado indeleblemente sus saberes, mitos y en general, toda su cultura.

En la mayor parte de la segunda mitad del siglo XX, en el terreno cultural, se vivió el salto de una cultura local a una cultura denominada "de masas". ¿Qué influencia han tenido los medios de comunicación en esta afirmación?

Indudablemente, la presencia de los medios en el mundo, marcó no sólo las ideologías y las relaciones sociales, sino todos los procesos simbólicos, incluida la educación.

Este hecho pone en evidencia que los medios con sus mensajes, moldean y condicionan la percepción, la sensibilidad y en general, la cultura de una sociedad.

La cultura de masas representa en esencia, el triunfo de la comercialización sobre todos los aspectos de la vida cultural: el arte, la poesía y cualquier tipo de manifestación expresiva y alcanza a consolidar un completo sistema persuasivo, cuya finalidad última es la manipulación de las ideas, maneras de vivir y el consumo masivo.

Recientemente hemos tenido la oportunidad de constatar que la cultura de la imagen y algunos medios impresos han debilitado en cierta forma, la fuerza de la realidad.

En principio, la intención de utilizar la realidad, combinada con el morbo del público, con formatos reciclados con sutiles diferencias en su contenido, tienen en el fondo una tesis común que es "hacer un negocio basado en la supuesta realidad". Basta preguntarnos qué tan real es la "realidad" que presentan algunos programas, como los talk-shows, cuando ellos mismos expresan que las situaciones que presentan tienen que ser actuadas, poniendo incluso ingredientes de impacto para generar historias "espectaculares, dramáticas o atractivas".

Los medios de comunicación, apostados muchas veces por la forma, la apariencia, la imagen de las cosas y personas, pueden llevarnos, si no somos concientes, a una confusión en el fondo, la proporción y la ponderación de los acontecimientos.

Una estrella, un grupo musical, etcétera, se nos presenta como perfecta y como los medios ponen énfasis en sus cualidades, nos parece entonces que toda esa realidad se define por ese aspecto. Lo mismo sucede cuando los medios de comunicación deciden destacar una deficiencia o un error en algo o alguien, entonces juzgamos esa realidad como si la totalidad fuera solamente su carencia.

Los receptores deberíamos mantenernos alertas y concientes para juzgar con mayores referencias y con discernimiento, lo que se nos comunica y así evitar el caer en la manipulación a la que estamos expuestos.

Las características de la cultura de masas son:

1.- La fragmentación, la dispersión, el desorden. La imposibilidad de encontrar coherencia en los mensajes de la cultura de masas, aleja al individuo de la posibilidad de disponer de un sentido crítico.

2.- La uniformidad de los mensajes. La superficialidad y la necesidad de crear un mismo tipo psicológico de consumidor están en la base de la uniformidad generalizada de los mensajes.

3.- Selección de valores rentables, acordes con la ideología necesaria.

4.- La idea de éxito basada únicamente en el tener y no en el ser, como fundamento de la cultura dominante.

5.- La homogeneidad que repite el mismo modelo de éxito, como si todos los espectadores y lectores fuéramos idénticos, y tuviéramos los mismos gustos.

La realidad es la oportunidad de reflexionar más a fondo en qué consiste la propuesta de las nuevas corrientes comunicacionales. Es claro que los medios de comunicación, como cualquier otra empresa, requieren y necesitan innovar constantemente los productos que ofrecen a su público. Sin embargo, hacemos un llamado y una petición a una real creatividad que mejore el proceso de comunicación masiva, y por consecuencia integradora de la sociedad.

* Representante en Jalisco de A Favor de lo Mejor en los Medios A.C.

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