Opinión
Economía Trabajando
Emprendiendo con propósito

El Occidental
29 de noviembre de 2007

por Giovanni Ramírez

Emprender en primera instancia no es ganar dinero; declaración que podrán confirmar muchos empresarios. Emprender es: acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro, según el diccionario de la Real Academia Española.

Emprender entonces no es una alternativa de moda para ganar dinero; tiene que ver más con la inconformidad del status quo de una persona y con el anhelo de una mejor calidad de vida, a pesar del riesgo que implica y contemplando al ingreso como objetivo, pero no como propósito o un fin en sí mismo. Todo emprendedor espera ganar dinero; sin embargo, entender la diferencia que hay entre propósito y objetivo económico, hace toda la diferencia para emprender con mayores posibilidades de éxito.

Según la Secretaría de Economía, 68% de empresarios a nivel nacional manifestaron que la razón principal para iniciar su empresa se basó únicamente en conseguir o complementar un ingreso; evidenciando que el factor económico representa el impulsor número uno para emprender según los encuestados. Este aspecto representa una causa importante del estancamiento en las empresas, dado que la intención no es el desarrollo y la mejora, sino simplemente obtener un ingreso, que no siempre logra lo primero.

El enfoque económico tampoco logra satisfacer en todos los casos la urgencia y rapidez que busca el emprendedor para la generación de utilidades, cuando en el mejor de los casos se logran; tal situación, a la postre genera insatisfacción, impaciencia y desánimo, mezcla que condiciona también el cierre prematuro de cualquier empresa.

En contraste, el emprendedor centrado en un propósito de mejora, determina a partir de una visión el lugar al que quiere llegar, desafiándose a sí mismo para superar el status quo actual, y comprendiendo que la nueva empresa satisface en primer lugar necesidades ajenas y luego las propias; con ello, el propósito será resolver problemas de sus clientes y mejorar la calidad de vida de su familia; al lograrlo y como consecuencia, se aproximará al cumplimiento de sus objetivos económicos.

Tom Monaghan y Soichiro Honda; los hombres de Domino´s Pizza y Honda Motors respectivamente, compartieron características en común: problemas económicos; pero también una visión y un propósito. En el caso de Soichiro Honda, cinco de sus nueve hermanos murieron de desnutrición mientras su padre se ganaba la vida arreglando bicicletas. Estoy persuadido a creer, que el propósito para emprender de cada uno de ellos fue más ambicioso que ganar unos cuantos dólares para pasar los días, estrenar automóvil o cambiar de guardarropa.

Para colocarnos en un lugar diferente y mejor en la vida, se requiere hacer las cosas en forma distinta, reconociendo anticipadamente, que sólo se conseguirán los resultados acordes a la que haya sido nuestra elección.

Escribanos: gramirez@economia.gob.mx
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