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Opinión
![]() Jorge Gómez Naredo
Las carencias de la educación pública: el caso de la escuela "Daniel Delgadillo"
El Occidental
27 de agosto de 2007
El jueves pasado, en la Ciudad de México, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Juan Ramón de la Fuente, se cuestionó: "Me pregunto una y otra vez, ¿dónde está el Estado mexicano, dónde ha estado?, si éste no va asumir sus responsabilidades en educación, salud y seguridad, ¿para qué queremos un Estado?" La reflexión y las críticas hechas por Juan Ramón de la Fuente vienen al caso porque la mayoría de las entidades federativas, al igual que la misma Federación, han abandonado su responsabilidad con la educación, con la educación digna y de calidad.
En la Constitución Política del Estado de Jalisco, en el Artículo 1, se establece que una de las obligaciones del gobierno es "garantizar e incrementar los niveles de escolaridad, favoreciendo la educación bilingüe e intercultural, la alfabetización, la conclusión de la educación básica". En la Ley de Educación del Estado de Jalisco, se lee claramente: "Todos los habitantes del estado tienen derecho a recibir educación con las mismas oportunidades de acceso, calidad, permanencia y pertinencia". ¿Acaso estas leyes se cumplen a cabalidad?, ¿acaso los gobiernos panistas (que han repetido hasta el hartazgo la noción de respeto a la ley y la primacía del "Estado de Derecho") están haciendo lo posible y lo imposible para llevar a buen cabo la ejecución de las leyes? Muchas veces los gobiernos piensan que "dar" educación es otorgar un terreno con aulas y pagar el sueldo de un reducido número de profesores: una idea, sin duda, bastante limitada. La educación es costosa, de ello no cabe la menor duda, pero es la mejor inversión que se puede realizar en una sociedad y por eso debe ser integral y digna. Es inconcebible que en ciertas escuelas del estado de Jalisco existan tantas y tantas carencias y que cuando se pide apoyo al gobierno para remediarlas, éste aduzca que los padres de familia se deben organizar. Casos hay mucho, demasiados. Un ejemplo: en la Escuela Primaria "Daniel Delgadillo", ubicada en la calle Rómulo Velasco, número 2575, en la colonia El Porvenir, en el Municipio de Guadalajara, las carencias son muchas. El presidente de la Asociación de Padres de Familia de dicha primaria, Rogelio Arnulfo Mora, explica que no hay recursos para subsanar las insuficiencias que tiene la escuela. Existen problemas de encharcamiento, hundimiento, goteo en los salones (que pueden provocar accidentes) y falta de material pedagógico: reparar todos los desperfectos cuesta y es una responsabilidad del gobierno. Sin embargo, los pedimentos realizados a la Secretaría de Educación Pública para que se solucionen los problemas no han sido escuchados. Se arguye que la "sociedad" y "los padres de familia" se deben organizar y subsanar ellos mismos los desperfectos: una forma de lavarse las manos. No cabe duda que la sociedad precisa organizarse. Pero también es cierto que la educación es una prioridad y las autoridades deben hacer lo posible y lo imposible para que una escuela funcione, para que la instrucción de la niñez jalisciense sea de calidad y sea digna. Si se busca erradicar las desigualdades y aminorar las faltas de oportunidades, se necesita comenzar por la educación. Es inconcebible que en Jalisco existan escuelas de primera y de segunda: quienes estudian en colegios de "prestigio" tiene la oportunidad de educarse bajo los más altos estándares de calidad (utilizando el lenguaje tan socorrido por los tecnócratas); quienes lo hacen en escuelas públicas y en zonas marginadas, están condenados a sufrir carencias e indiferencia. Es ahí donde comienzan a darse los principios de desigualdad y donde se ahondan las injusticias. La pregunta que se hizo Juan Ramón de la Fuente es importante y debe llevar a la reflexión: "¿Dónde está el Estado mexicano, dónde ha estado?". Y claro, se puede y debe cuestionarse lo mismo a nivel local: ¿dónde está el estado jalisciense, dónde ha estado? ¿Dónde está la Secretaría de Educación Pública Jalisco, dónde ha estado? jgnaredo@hotmail.com Columnas anteriores
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