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Opinión
![]() Jorge Gómez Naredo
El condón y González Márquez
El Occidental
13 de agosto de 2007
La semana pasada fue de declaraciones desafortunadas por parte de Emilio González Márquez. El domingo 4 de agosto, al hablar de la repartición de preservativos por parte de la Secretaría de Salud del Estado, argumentó: "¿por qué nada más condones?, vamos repartiendo un six de cerveza y vamos dando el vale para el motel, de modo que el gobierno pague la diversión de los jóvenes. Oye no, no le toca al gobierno pagar cervezas ni el motel. Bueno, creo que tampoco le toca, en la comunidad en general, repartir condones. En la comunidad homosexual sí, porque ahí está considerado como un alto riesgo de contraer el SIDA, entonces ahí sí le toca al gobierno hacer conciencia y aportar los condones". Dichas declaraciones causaron molestia tanto a nivel local como nacional. No cabe duda que la visión de González Márquez es retrógrada y discriminadora.
La sociedad jalisciense precisa ser informada sobre las formas por las cuales se puede contraer el SIDA, una pandemia que ha causado infinidad de muertes en todo el mundo. Además, no solamente la comunidad homosexual está expuesta a la enfermedad, sino toda la población: el SIDA se contrae por relaciones sexuales, sean éstas entre un hombre y una mujer, entre un hombre y un hombre o entre una mujer y una mujer. Por eso resultan alarmantes las declaraciones del actual gobernador de la entidad. El miércoles 8 de agosto, en lugar de recular y expresar una disculpa pública por las declaraciones del domingo, González Márquez ahondó y complementó su visión conservadora: adujo que el SIDA se combatía a través de la fidelidad y/o la abstinencia, rematando con una frase que resume claramente el ideario del gobernador respecto a la erradicación de la pandemia: "el SIDA se da por la promiscuidad, no se da por no usar condones". Es decir, para la persona que dirige los destinos de los jaliscienses una enfermedad que se contagia vía sexual debe ser combatida no por el uso del condón (que aunque no lo quiera admitir el gobernador, sirve como medio para no contagiarse) sino por la abstinencia y la fidelidad. El problema no es que lo piense, cada quien tiene derecho de pensar lo que le venga en gana; el verdadero problema es que lo piensa la persona que está, en última instancia, encargada de diseñar los planes para erradicar el SIDA en Jalisco. La labor del gobernador es velar por la salud y la seguridad de todos los jaliscienses. Y para llevar a cabo dicha labor precisa actuar bajo criterios científicos: no se puede gobernar un estado pensando que tener relaciones sexuales es un acto de "promiscuidad" y que las relaciones sexuales entre homosexuales son la única vía para el contagio del SIDA, pues es un acto de irresponsabilidad. La tarea del estado debe ser concientizar a la población para que no se propague de SIDA, para que cuando los jaliscienses tengan relaciones sexuales lo hagan de la manera o forma más segura posible. Y en dicha tarea se debe potenciar el uso del condón, que es uno de los medios más eficaces para evitar la enfermedad. Con dichas declaraciones se pone en evidencia que el conservadurismo mexicano tiene en González Márquez a un soldado. Los grupos más retrógrados pensarán en el actual gobernador jalisciense como una "carta fuerte" para la candidatura panista del 2012. Sin embargo, no va solo en su carrera hacia la presidencia de la república. Otro aspirante es Francisco Ramírez Acuña, quien hace todo lo posible para que Jalisco se mantenga bajo su yugo y por eso sus allegados en el Congreso local ponen trabas a González Márquez. La lucha por los votos de Jalisco (uno de los estados más poblados del país) en 2012 ya comenzó: es entre González Márquez y Ramírez Acuña, el primero, conservador y cercano a Juan Sandoval Íñiguez; el segundo, un ejemplo de mano dura, de mano firme, de la macana y el escudo, de la represión y la sangre. ¡Vaya perspectivas para la sociedad jalisciense! jgnaredo@hotmail.com Columnas anteriores
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