Opinión / Columna
 
Carlos Felipe Arias García 
Jalisco sin liderazgo... ¡ni rumbo!
El Occidental
13 de noviembre de 2009

  (Primera de tres partes)

Tres noticias recientes avalan y dan crédito al título de hoy, amable lector.

Sin obedecer orden cronológico ni respetar preeminencia de una sobre otra, los medios de información local dieron a conocer oportuna y profusamente a lo largo de las últimas semanas que, palabras más palabras menos: "La Villa Panamericana reubicada", "La presa Arcediano cancelada"; "El Guggenheim cancelado" y, "El Cardenal dijo no a la Línea 2 del Macrobús".

Disculpas, justificaciones y excusas, al igual que la reiterada táctica oficial y oficialista de echar la culpa antes que aceptar el fracaso, son intentonas fallidas que salen sobrando ante la sobrada incapacidad para llevar los proyectos a buen término.

Lamentablemente para los jaliscienses en general y para los tapatíos en particular, acciones y obras tendientes a mitigar y paliar la carencia de inversiones en obras de infraestructura que generen fuentes de empleo, incrementen el abasto de agua, eleven el nivel cultural y recuperen el atractivo turístico, o crecer un sistema de transporte masivo comprobadamente eficiente y seguro, les ha sido negado una vez más; tal y como ha sucedido a lo largo de los últimos 15 años en los que, por desafortunada casualidad, jaliscienses y tapatíos hemos padecido gobiernos emanados de Acción Nacional.

Y no es que hasta antes de 1995 en que llegó el blanquiazul a la administración estatal las cosas hayan sido fáciles. ¡No! Nunca fue así. Lo que sucedía es que antes, conscientes de contar con liderazgo y tener rumbo, prevalecía la unidad de todos los jaliscienses en torno a un mismo fin; siendo éste el tema que trataré con usted en esta y las próximas dos colaboraciones.

Para los efectos perseguidos es necesario ser objetivo y con ese fin, debo recordar junto con usted que varias generaciones de jaliscienses y avecindados en Jalisco vimos nacer, crecer y consolidarse una serie de programas, proyectos y obras sin importar cuál de los sectores (privado, público o social) generaba la iniciativa. La suma de esfuerzos constituía la garantía de alcanzar mejores niveles de vida para toda la población. Lo importante, en otras palabras, era la conjunción de las partes para obtener los mejores resultados para los habitantes de Jalisco.

Fue así que por mucho tiempo (me refiero al periodo 1935-1995) nuestro estado fue pionero y ejemplo a seguir, nacional e internacionalmente. Varios capítulos de nuestra historia lo narran. Jalisco con orgullo era el número uno, o uno de los tres primeros lugares en los principales renglones de la economía mexicana: industria, comercio, turismo, agricultura y ganadería. Las estadísticas así lo confirman.

Ejemplifico lo anterior refiriéndome exclusivamente al área de la legislación, planeación, programación y ejecución de obras e intervenciones urbanas, describiendo algunas de las acciones jurídicas y materiales que requirieron no sólo de la iniciativa para gestarlas y promoverlas, sino también del empeño de todos para llevarlas hasta su conclusión.

Cito en primer lugar las correspondientes al campo de la jurisprudencia: la reforma del año 1935 a la Ley de Cooperación, Planeación y Obras Públicas vigente desde 1933, al reconocer "que la problemática urbana atañe a toda la ciudadanía"; provocando mediante este ordenamiento "estimular la participación popular y la necesidad del planeamiento urbano" que, "previendo su futuro desarrollo proponga programas con prioridades y jerarquías". Ocho años después, siendo gobernador el general Marcelino García Barragán (1943-47) nacieron los Consejos de Colaboración Municipal (CCM) según decreto 4832, otorgándoles "autonomía como institución pública con personalidad jurídica". Con la integración de los CCM se buscó y alcanzó "el máximo de representación de la comunidad para realizar obras de fomento urbano". En 1949, el gobernador Jesús González Gallo integró la Comisión de Planeación con atribuciones exclusivas en las ciudades de Guadalajara, Tlaquepaque, Zapopan, Chapala, Lagos de Moreno y Ocotlán, introduciendo como modificación al decreto 5442: "La instrumentación jurídica para la realización de obras mediante el impuesto de plusvalía". Gracias a estos sistemas de participación (colaboración y plusvalía) fue posible que las principales ciudades jaliscienses incrementaran su patrimonio urbano a través de múltiples obras de infraestructura y, en el caso de Guadalajara, por primera vez con intervenciones de dimensión metropolitana.

Tratándose de legislación urbana (1948-1995) Jalisco y Guadalajara siguieron siendo pioneros no tan sólo en mejorar y actualizar los ordenamientos vigentes, también lo fueron en materia de innovaciones. Entre otros, a guisa de ejemplo y por orden cronológico cito los siguientes: el decreto 5873 (1953) que promulgó la Ley de Fraccionamiento Urbanos del Ayuntamiento de Guadalajara; el decreto 7416 (1959) cuando siendo gobernador el profesor Juan Gil Preciado expidió la Ley de Planeación y Urbanización y creó la Junta General de Planeación y Urbanización; cuando en 1971 al amparo de la reforma del 115 constitucional el licenciado Guillermo Cosío Vidaurri, presidente municipal de Guadalajara, creara la primera Comisión de Planeación Urbana municipal del país (Coplaur); el decreto 9228 (1975) que establece por primera vez la obligatoriedad de "mantener en condiciones óptimas el equilibrio ecológico"; o cuando en 1976 se decreta que "la planeación urbana adquiere la característica de ser una acción obligatoria"; y finalmente, cuando mediante decreto 15907 (1993) la nueva Ley Estatal de Desarrollo Urbano creó la Procuraduría de Desarrollo Urbano con facultad para "orientar y defender a la ciudadanía en la aplicación de la propia ley".

Permítame, amable lector, abrir un paréntesis para comentar que, por la importancia y trascendencia que el tema tiene, el Departamento de la Ciencia del Territorio (Urbanística) del Politécnico de Milán, Italia, en su reconocida revista "Territorio" (número 3 del año 1996) le dedicó todo un capítulo a la "Evolución de la Legislación urbana jalisciense" aquí descrita.

Cierro el paréntesis y continuaré... la próxima semana.
 
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