Opinión / Columna
 
José de Jesús Covarrubias Dueñas 
Necesidad de una conciencia colectiva para México
El Occidental
12 de noviembre de 2009

  EDUCACIÓN PARA LA DEMOCRACIA

El pueblo mexicano no ha podido crear una conciencia colectiva que le permita establecer y consolidar su pacto social a la medida de su peculiar evolución histórica, política, social, económica, religiosa y cultural.

La conciencia colectiva es el resultado de una identidad racial, cultural, de lenguas, de religión, de costumbres y tradiciones, de idiosincrasia y demás elementos que conforman a una nación, a través de los cuales se cimienta el Estado y dentro del Estado existen subsistemas jurídicos de carácter naturalista y de derecho positivo, los cuales se dan en contraposición, entonces, la tarea es de armonizarlos en yuxtaposiciones para que existan equilibrios en las partes y en el todo para establecer puntos de apoyo y mover la gran energía social del país en una misma dirección, lo cual nunca ha ocurrido respecto de todo el espectro social, ni se desprende que sea el 100%, pero si a menos fuera una mayoría y que las minorías se opusieron no a todo o que al menos lográramos estar de acuerdo en cuanto al fondo de los principios, ya entonces iniciaríamos a fincar las bases de un Estado nuestro y a nuestra medida, que por lo pronto, no existe.

Así, elites o minúsculos grupos oligopólicos, oligárquicos y en pequeñas escalas, han impuesto y determinado el rumbo del país más en conveniencia para sus intereses y los de las potencias extranjeras hegemónicas; lo cual nada tiene que ver con los intereses del pueblo mexicano y sus necesidades, hecho que se refleja en la elaboración de los pactos o contratos sociales, mismos que no han logrado comprometer a toda la sociedad en virtud a que han sido esquemas radicales unos respecto de otros e intolerantes de quien detenta al poder con quien ha sido despojado del mismo y así sucesivamente hasta la fecha.

Si bien es cierto que hemos avanzado en algunas áreas, el avance no lo hemos logrado de manera integral, lo cual sumado a los rezagos ancestrales, provocan desequilibrios profundos que son difíciles de nivelar, entonces, se requiere un trabajo interdisciplinario, elaborado por expertos en muchas ramas y también requiere ser multidisciplinario, porque la tarea es de todos los que podamos aportar algo por el país, nadie sobra, todos se necesitan.

Entonces, no hemos tenido la capacidad de aglutinar a todas las fuerzas políticas y sociedad en torno a los valores que deseamos proteger o a principios que nos unan y diferencien como un Estado de Derecho con sus respectivos valores superiores consagrados en beneficio de las mayorías, de toda la colectividad o de nuestros intereses.

Es evidente que nuestras Cartas Magnas, han ido incrementando el espectro de grupos, de individuos y de sectores sociales; hemos cobrado conciencia cada vez mayor de lo que somos y de nuestros intereses comunes, los cuales ya se han logrado consolidar.

Por ello, nuestros cambios y transformaciones sociales han sido más de carácter vertical que horizontales, lo cual evidencia la necesidad de abrir los vasos capilares de la colectividad en todos los ámbitos, las oportunidades para el desarrollo integral del pueblo se han ido reduciendo de manera paulatina; es menester reducir la discriminación económica, política, cultural y demás formas de marginación a que hemos sido sometidos muchos mexicanos por siglos; si habiendo dado igualdad de oportunidades en lo formal y en lo material, todavía existen seres superiores, será más justo que lo demuestren en condiciones de competencia equitativa y no en una competencia con deficiencias de origen y cuyas reglas del juego no se conocen.

No obstante lo anterior, nos falta mucho por lograr, necesitamos aumentar el Producto Interno Bruto del país, para procurar una mayor distribución del ingreso hacia la sociedad, para incrementar el ingreso por cráneo, aumentar los niveles de salud; emprender nuevas misiones educativas para erradicar el analfabetismo y para lograr elevar el nivel educativo en México; crear fuentes de empleo para arraigar a los mexicanos en su lugar de origen, elevar sus salarios y prestaciones sociales; mejorar los niveles de vida de todos los mexicanos, sin quitarle nada a nadie, para incrementar su tiempo de ocio hacia la cultura, en lo cual se requiere de la participación de los medios de formación de la opinión pública y de los sectores público, privado y lo que queda del sector social, en una teleología uniforme: identidad y sentimiento de lo que somos, conciencia plena de que tenemos las mismas necesidades y de que la solución está en que nos integremos a trabajar todos en beneficio común.
 
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