Opinión / Columna
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Ramiro Díaz Valadez
¡Que renuncie Calderón! el clamor de la nación
El Occidental
11 de noviembre de 2009
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El paquete fiscal promovido por Felipe Calderón confabulado con el PRI y los enemigos del pueblo como los grandes capitalistas que desde sus madrigueras mueven partidos políticos, diputados, senadores y medios informativos, no es sólo las cuentas arregladas para que el pueblo no entienda los reales efectos de tiro de gracia contra la pobrería afectada por las tempestades panistas de desempleo de millones, con carestía interminable que saca del alcance todos los días productos de la vida cotidiana del pueblo.
Sin tomar en cuenta el consumo de cigarros, cerveza, alcohol, internet, teléfono fijo o televisión por cable, debe decirse que el golpe panista contra la nación, ahora por concepto de impuestos, se refiere realmente al 41.20 por ciento, de manera que una persona que gana ahora 12 mil pesos mensuales verá su sueldo disminuido a sólo siete mil 056 porque el chistecito acordado por los "representantes del pueblo" llamados diputados y senadores con el nombre de "Paquete Fiscal de Felipe Calderón" se queda con los otros cuatro mil 944 pesos por concepto de 30 por ciento de ISR, 16 por ciento de IVA, solamente.
Vemos que desde la llegada de los panistas tanto al Gobierno del Estado como al mando federal no descansan para recetarnos un día y todos los días la innumerable cuenta de ocurrencias mortales que nos han llevado a la ruina, como el nuevo endeudamiento contra los jaliscienses de dos mil 500 millones de pesos que el devoto y piadoso gobernador Emilio González pretende obsequiarse en pleno clamor de los mexicanos por el rudo estilo de gobernar panista para favorecer a las mafias del dinero. En la sintonía de yunkes, estos fascistas gustan de aplacar inconformes y desoír reclamos. La cuantiosa suma de este fin de año parece etiquetada para fines caritativos y filantropía de lujo mientras el hambre por la miseria, resultado de los malos gobiernos, se mueve entre dolencia de estómagos a la indignación que tendrá que manifestarse en estallidos de violencia, porque toda la gestión panista es expresión de violencia pura.
Tenemos detonantes fraguados sin misericordia para volver lumbre a la patria entera como la infamia contra la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y su heroico Sindicato de 45 mil afiliados, ejemplo de dignidad y patriotismo con influencia tejida en 100 años invariablemente como inspiración de todos los nobles sentimientos que determinan a los hombres y mujeres que nos han marcado el rumbo de la libertad, la patria, la justicia y los perfiles de un gobierno del pueblo.
Contra el rugido siniestro de los gorilas de apellidos Calderón, Salinas de Gortari, Peña Nieto, Beltrones, PRI, PAN, Verdes o izquierdas vendidas como la de los chuchos, centros patronales, empresariales, monopolios de televisión, banqueros, miles de grupos con sentido de patria y de izquierda predican como remedio inmediato contra la asfixia de la ira nacional la renuncia de Felipe Calderón y su gabinete. Lo del Paquete Fiscal y el finiquito de Luz y Fuerza del Centro vienen a ser la chispa del combustible regado desde José López Portillo pero activados con el veneno de la estupidez, la soberbia, el despotismo y la provocación desmedida al estilo del energúmeno que la hace de Secretario del Trabajo.
Calderón cuenta con el repudio de toda la nación. Su renuncia pudiera determinar el cambio que nos merecemos después de tan larga historia de engaños y robos que han enriquecido a unos cuantos. El capricho egoísta y perverso con las locuras del poder para lanzar a la tropa contra la inconformidad nacional pudiera traducirse en la desgracia nacional donde el imperio de la rabia y sangre que ya ha sido ofrendada generosamente volvería a teñir el triunfo de los anhelos de justicia que la pandilla que encabeza Felipe Calderón ha herido de muerte. México merece un cambio sin sangre ni sacrificios adicionales a los que la larga historia atestigua. ¡Que renuncie Calderón!
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