Opinión / Columna
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Antonio de Jesús Mendoza Mejía
La basura en la zona metropolitana
El Occidental
10 de noviembre de 2009
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ENTORNO
En la Zona Metropolitana de Guadalajara, como en muchas otras grandes ciudades, uno de los grandes problemas es el manejo de la basura, por la falta de espacios donde depositar los desechos que cada día se hace más grave, donde los responsables de la recolección de la basura son los 126 ayuntamientos de este estado, y como responsables de la recolección tienen la obligación de instruir a la población del depósito de los mismos en diferentes botes o bolsas de colores y dimensiones de basuras orgánicas o inorgánicas, donde los productos eliminados por el hombre tendrán una nueva cultura para su tiradero, lo cual el ciudadano tiene que responder como una obligación de la ley, o de lo contrario el mismo tendrá sanciones por no poner la basura en su lugar. Donde todos, en mayor o en menor escala, somos de la incultura del desperdicio: al asear nuestra casa, barrer las banquetas, usar el baño, limpiarse la boca, en fin en casi toda actividad humana se da el desperdicio del ser humano y más aún el problema de la basura y el control del mismo se encuentra en las grandes concentraciones donde vivimos los seres humanos, como son en las ciudades donde millones de habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara, trabajamos, estudiamos o nos desarrollamos, por lo que día con día la ciudad recoge miles de toneladas de desperdicio humano, donde los tiraderos de basura son insuficientes para captar las miles de toneladas de depósito convertidas en basura, que muchos sin tratamiento sobre todo en municipios pobres contaminan aún más el planeta, al utilizar como depósitos de basura las barrancas, los mantos friáticos, los aserraderos, en fin un sinnúmero de espacios territoriales, que una vez fueron naturaleza viva, y por problemas de la basura se convierten en naturaleza muerta, que en mucho perjudica el ecosistema de nuestro planeta, así podemos analizar la ciudad de Guadalajara que por falta de espacio territorial se ha quedado sin planta de tratamiento de basura, donde la misma estaba situada en lo que se conoce como Los Belenes, y con el paso del tiempo la mencionada planta de tratamiento de basura por las condiciones de la extensión habitacional se ha convertido en una planta muerta que fue en su tiempo tan necesaria para el control del desecho humano.
Entrar a la cultura de separación de basura, es un problema demasiado complejo sobre todo por el costo económico que el mismo representa, porque el comprar una bolsa de color azul, amarilla o verde, según la sustancia del desecho humano, orgánico e inorgánico, representa un desgaste al bolsillo del trabajador que tendrá que invertir de su salario en las bolsas o botes para la separación de basura, donde el riesgo de no poner la basura en su lugar podrá convertirse en una amenaza social, cuando cientos de familias no esperen al recolector de la basura como actualmente se hace, y los desperdicios y desechos humanos se coloquen en esquinas o calles de la ciudad, donde los municipios se verán imposibilitados para la recolección de la basura, y la misma como foco de infección puede desatar alguna epidemia que cause la enfermedad a los ciudadanos jaliscienses, por lo que es muy importante que el municipio proporcione no solamente la plática de concientización, sino también los depósitos de la misma, y así de forma continua y bien educada fomentar la buena relación ciudadana con el recolector de la basura.
* Profesor de Derecho Público de la División de Estudios Jurídicos y Oficial Mayor de la Preparatoria Regional de Tlajomulco de la Universidad de Guadalajara.
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