Opinión / Columna
 
José de Jesús Martínez Gil 
Reforma fiscal o miscelánea
El Occidental
31 de octubre de 2009

  Está a consideración y a debate, por el Congreso de la Unión, la llamada Reforma Fiscal, presentada mediante iniciativa del Poder Ejecutivo, sin embargo, si bien puede considerársele, que se trata de una prudente reforma fiscal, viene a ser, más bien, una miscelánea fiscal, ya que abarca diversos conceptos y materias para el alza de impuestos.

Posiblemente el señor Presidente envió, de esta manera la iniciativa por considerar que no era posible políticamente, por el momento, llevar a cabo una profunda reforma fiscal, tomando en consideración la integración de la Cámara de Diputados y de Senadores, por lo tanto, bien pudiera pensarse que se trató más que de una tibia iniciativa, de una prudente e inteligente iniciativa, sin embargo, nuestro país está necesitado de una verdadera reforma en donde se vaya al fondo del asunto, así por ejemplo, es necesario modificar la Constitución Política Mexicana y otras leyes para lograr a fondo la reforma fiscal tan deseada.

En efecto, es necesario establecer un sistema para eliminar el número de impuestos y concentrarlos en dos, tres o cuatro, como máximo; en ampliar la base tributaria para que un mayor número de causantes paguen impuestos y no que la carga fiscal recaiga sobre un mínimo de contribuyentes; que el pago de impuestos sean con verdadera justicia social y de acuerdo con nuestra Constitución Política Mexicana, cuyo Artículo 31 fracción IV establece la obligación de los mexicanos para contribuir en los gastos públicos de una manera proporcional y equitativa, de acuerdo con las leyes, lo cual significa que debe pagar más quien gana más y pagar menos quien gana menos; también es necesario llevar a cabo una amplísima campaña en todo el país para hacer hincapié en el espíritu de solidaridad humana de contribuir a los gastos públicos, pues de no ser así, no se tendría un mejor y mayor resultado en la captación fiscal; establecer políticas y criterios para llevar a cabo un sistema de subsidios debidamente justificados o de exención de determinado tipo de impuestos, cuando ello origine la creación de nuevos empleos, ya sea a nivel industrial, comercial, etcétera; llevar a cabo una verdadera reforma también en el sistema administrativo tributario en donde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público tenga verdaderos técnicos, especialistas y además personas con experiencia en materia administrativa y tributaria.

Naturalmente que lo anterior y otras proposiciones o sugerencias que pudiera haber para llevar a cabo una profunda reforma fiscal, requeriría una mayoría absoluta en el Congreso pero además legisladores de buena fe, bien intencionados, capaces, honestos y responsables, lo cual considero sumamente difícil que pudiera presentarse, ya que la experiencia histórica nos ha demostrado que ningún Congreso federal ha reunido estas características o cualidades, pero eso no quiere decir, que no se trabaje en primer lugar, por mejorar el sistema político mexicano en todos aspectos, tanto a nivel interno de los partidos políticos para elegir sus candidatos mediante una verdadera democracia, así como un sistema electoral imparcial, objetivo que esté también en manos de personas con estas características, o sea inteligentes, prudentes, honradas, responsables para llevar a cabo estas reformas.

En vista de lo anterior, era muy difícil para el señor Presidente de la República enviar una iniciativa de ley que tuviera las modificaciones a que antes me he referido, pues si así, con la iniciativa de ley que envió ha habido tantas discusiones, discrepancias, ataques, argumentos improcedentes y absurdos para atacar dicha iniciativa y solamente en algunos casos ha habido quienes con verdadera lucidez han analizado y propuesto algunas modificaciones mínimas a tales disposiciones, menos imaginable es que pudiera aceptarse una reforma a fondo, pero eso no significa que no debamos seguir trabajando para que en lo futuro se lleven a cabo verdaderas reformas en materia fiscal para beneficio de todos los mexicanos.
 
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