Opinión / Columna
 
David Aréchiga Landeros 
Calaveras 2009
El Occidental
28 de octubre de 2009

  DE TODO UN POCO

ALFONSO PETERSEN

El que se fue de la Villa perdió su silla,

y el que se fue y volvió a Salud se regresó.

El proyecto de Morelos, con su importancia elevada,

es de gran envergadura, y al salir de la jugada,

perdió la gubernatura.

Fue tanta su desventura, que al darle dengue e influenza

se lo llevó la huesuda, sin respetarle su influencia,

por calle de la amargura, y se ahogaba en carcajadas,

por tamaña travesura.

Lo disecó con premura y de manera indiscreta,

lo dejó como escultura en la fuente del Morelos,

montado en su bicicleta.

JUAN SÁNCHEZ ALDANA

El gordito peloncito, se fue sin pena ni gloria,

con muy infeliz memoria y así pasará a la historia.

Nadó siempre de muertito, con elevados salarios,

fue siempre muy huevoncito y los testigos son varios.

La muerte se le enfrentó y muy molesta le dijo:

-Escúchame bien Juanito, por presidente maldito,

te vas a morir todito,

y te juro por tu calva,

que te mataré a mansalva y ni la Virgen te salva.

Lo mató de fuerte hachazo, contundente y muy certero,

y con sonrisa muy franca,

lo tiró en el basurero,

muy cerca de la Barranca.

HERNÁN CORTÉS

Hernán, el conquistador, aunque hombre muy centrado,

finalmente terminó por la muerte conquistado.

De muy poco le sirvió tener cerca al Cardenal,

pues enfermito del dengue, poco le pudo ayudar.

Hernán le rogó a la flaca,

que lo dejara llegar,

a Presidencia del PAN, y contestó la calaca:

-De nada sirve, criatura,

y te lo digo en buen plan,

de seguro perderán próxima gubernatura.

-Y mira mi Hernán Cortés, huesuda como me ves,

quisiera ser tu Malinche,

pero como soy muy pinche,

te voy a dar un revés,

aunque tú nada me hiciste,

pero pa'morir naciste.

La muerte le dio un besote, descarnado, apasionado,

y Hernán, el conquistador, cayó como fulminado,

y la muerte lo enterró en ceremonia formal,

en casa del Cardenal.

JORGE VIZCARRA

De la cárcel se escapó pero la muerte llegó,

y rauda se lo llevó.

Pero antes le dijo algo,

que sonó como sermón:

-De la cárcel te escapaste, pero de mi influencia no,

te llevo porque fallaste, por mal administrador,

pues mucho te equivocaste con tu equipo perdedor,

quizá tu nunca mataste, pero la duda quedó,

porque al pueblo sí afectaste, y eso no tiene perdón,

pues tus actos no enfrentaste y fuiste muy correlón,

y sólo te regresaste para cobrar tu pensión,

pero no te me escapaste, por cínico y cobardón.

La muerte se lo llevó y lo enterró en una tumba

de aquel que fue servidor

y lo ayudó en su campaña,

de la que fue triunfador, y la mafia lo mató.

-Cuando el juez no hace justicia, aquí es donde entro yo,

porque la muerte política, es la más dura sanción.

EMILIO GONZÁLEZ MÁRQUEZ

Se nos fue Emilio González, el beato gobernador,

fue bueno y caritativo y fiel a su religión,

afecto al protagonismo y a luz de televisión,

un viajero muy frecuente, orador muy elocuente

y fiel a su convicción.

Esa mentada de madre, que el pueblo no perdonó,

le pesó como una losa que al final lo derribó,

agregándose Arcediano y macrotransportación,

agravado por confianza, que el pueblo le retiró.

Y como una paradoja, murió en la Casa Jalisco,

en precaria situación, y fuera de sus cabales,

rodeado de mil doctores

de Civiles Hospitales,

pero nadie lo atendió.

La muerte, con mucha prisa,

dejó colgado su cuerpo

en torre de Televisa.

FELIPE CALDERÓN HINOJOSA

Murió el señor Presidente, la fuerza se le agotó,

no soportó tal desmadre y el corazón se paró.

Ni la fuerza del Ejército pudo darle protección

y unos toques eléctricos agravaron situación.

Los problemas económicos producen grave tensión,

las epidemias fatales provocan gran defunción,

a pesar del sacrificio y el "excelente" servicio,

eficiencia y vocación,

logrados por IMSS e ISSSTE,

fieles a su tradición; con decirles que ni siquiera

la fuerza del Seguro Popular con su "excelencia" y su plus,

pudo darle solución

y menos pudo apoyar Secretaría de Salud.

Quiso elevar los impuestos y agravó más la cuestión,

y antes de aniversario estalló Revolución.

La muerte se lo llevó, a Morelia, muy ufana,

y halló por fin descansó, con familia michoacana.

* Doctor en Ciencias, UdeG.

dalan16@hotmail.com
 
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