Opinión / Columna
 
Jorge Unzueta López 
La política como eje de un futuro mejor
El Occidental
27 de octubre de 2009

  ACCIÓN CIUDADANA

Quién no recuerda en casa, alguna tarde familiar con diálogos de todo tipo, los temas centrales, el futbol, las novelas, la boda de la vecina, el temblor o desastre natural de tal o cual país... pero de política o religión nadie opinaba, o éste era el tema menos interesante o procurado; tal vez sean las personas de la tercera edad, los únicos interesados en diálogos políticos o críticas constructivas, por llamarlo de alguna manera, su experiencia era más que suficiente para entablar cualquier tipo de diálogo al respecto, pero probablemente con esa honrosa excepción, nadie más se interesaba... hoy en día se sigue escuchando en todos lados la frase: "de política y religión, no hablemos"... pero aparte de la afirmación, nadie se detiene para realizar un sencillo análisis del ¿porqué?

Detengámonos unos minutos a reflexionar sobre esto: la religión ha jugado un papel importante en muchos países, no sólo en el nuestro, llegando a ser algunos ministros religiosos, mediadores para asuntos de carácter de seguridad, salud y educación, entre otros; pero si analizamos en sentido estricto todo esto, observaremos cómo la religión no puede ser algo de carácter obligatorio, porque su misma naturaleza expresa que se deben tener ciertas creencias en un ser divino, pero a voluntad de la persona, y un poco más a fondo podremos decir, de manera paradójica, que si no vamos a misa un domingo, quizá no sea tan grande el perjuicio como el que si dejamos que algún gobernante tome una decisión en perjuicio de toda una comunidad.

Aquí es donde un tema, como el político, a corto mediano o largo plazo tiene un papel muy trascendente por lo que conlleva en sí, y sin ir más allá de nuestra frontera, que es lo que primeramente nos interesa, bastaría con mencionar los errores financieros, los fraudes en las cajas populares, las devaluaciones de nuestra moneda frente al dólar, la falta de empleo, el ausente desarrollo de la economía, sin mencionar algunas leyes creadas al vapor para recaudar impuestos, mismas que cada vez son más estrictas, pero igualmente deficientes.

La falta de acuerdos entre los distintos niveles de autoridad que nos gobierna ha llevado a éste y muchos otros desastres, mismos que como malamente ya se ha hecho una costumbre, termina por soportar una comunidad o población, un padre de familia, el estudiante, las madres solteras, el oficial de Vialidad, el policía municipal, el bombero, un médico o enfermera, etcétera.

Sólo existen acuerdos para unos cuantos, un sector que resulta ser el único beneficiado o al menos eso creen en el corto plazo, porque a la postre son parte también del desempleo y quieran o no conviven en la misma sociedad que el resto de la población con los mismos o mayores problemas que por la falta de visión, no quisieron resolver en su oportunidad; y me refiero a los actores políticos, gobernantes de todos los niveles municipal, estatal o federal que con sus altos salarios, más prestaciones, parecen inmunes a todo lo que suceda en el entorno. Desde luego la óptica de ese sector, es otra por las razones ya mencionadas.

Entonces valdría la pena intentar adentrarnos en la política, no observándola como la que nos han mostrado o enseñando algunos políticos a través de todos estos años, sino desde nuestra sencilla y más práctica visión; desde nuestro trabajo logrando acuerdos para desempeñarnos lo mejor posible, en la familia que es la base de toda planeación, conviviendo con armonía y dejando atrás lo negativo, o que no construye para nuestro plan.

Desde el desempeño ejemplar de un agente de Vialidad al ser cortés con el mismo ciudadano, sabiéndose parte integrante de la sociedad; un oficial de Policía que sabría la diferencia entre rudeza y la disciplina, o el orden; un médico que se sabe responsable de sus decisiones y honradamente vigila por la salud de los demás, etcétyera.

Puede ser todo esto una realidad si nos lo proponemos con firmeza; en resumen, se puede hacer política en todos lados, y también aprenderemos a llevarla hacia donde se puedan tomar mejores decisiones, y si logramos la conjunción podremos pensar en nuevas formas para conducir mejor el destino de nuestra comunidad, dejando como herencia el mejor ejemplo para las futuras generaciones.

* Analista político y consultor empresarial.

analisis@notiemp.com
 
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