Opinión / Columna
 
Francisco Rea Signoret 
Diputadeces
El Occidental
27 de octubre de 2009

  A pesar de que el Poder Legislativo en México es el que más baja calificación tiene frente a la ciudadanía, en lo referente a su desempeño y a la confianza que tiene el ciudadano en éste, incluso algunos analistas dicen que está por debajo de la Policía y los inspectores, y de que en las pasadas elecciones fue evidente el mandato de la ciudadanía por un cambio de actitud en el Gobierno, votando de nuevo por el PRI, otorgándole mayoría en las Cámaras, éstos no tuvieron el menor empacho de darle un golpe contundente a la economía de los mexicanos en una práctica más política que económica y respondiendo a un intenso cabildeo para negociar posiciones y prebendas de la primera oposición frente al Gobierno; perdiendo una oportunidad de oro para lavar sus culpas del pasado como la famosa Roque señal, que le costó la Presidencia de la República al tricolor.

Al parecer nuestros políticos no entienden la lección y sólo les importan sus intereses inmediatos, de persona o grupo. De ahí que el surgimiento de la reforma fiscal tan mentada, no sea de sorprender y nos dice a ciencia cierta que hay mucho de fondo en el manejo de acuerdos en lo oscurito de los grandes personajes de la política nacional, que ya se están repartiendo el pastel para el 2012 (si queda algo de él) para seguir conservando su hegemonía, pero sobre todo que las chambas se repartan, tan sólo en tres fuerzas políticas que ya vimos no sirven para nada.

¡Pobres mexicanos!, con estos representantes mendaces y convenencieros, que sólo adoraran al becerro de oro sin mirar el daño que ocasionan a miles y miles de personas con sus decisiones.

El desencanto del votante es mayúsculo, porque que no quedaron bien con nadie, ni siquiera con los senadores, que asustados por tal aberración, han decidido revisar con detenimiento semejante adefesio para enmendarles la plana a sus colegas de la Cámara Baja. Hasta el Poder Ejecutivo se quedó con la boca abierta de tal propuesta, que rebasa con creces las expectativas, como es el caso de haber aumentado el valor del precio del petróleo cuando se nos está acabando y proporcionar manga ancha en el déficit en el ejercicio que se está aprobando, lo que permite de nuevo pedir préstamos al extranjero y aplicar mecanismos parecidos al régimen de Echeverría, en donde se subsidió de todo con dinero prestado.

Ante esta muestra de infidelidad y traición a la ciudadanía, cómo pueden seguir siendo tan cínicos y quieran la reelección. ¡Por favor!, este sería uno de los peores errores que cometeríamos los votantes. Si así, con la presión del destino, no se miden, imagínese con la potestad de estarse reeligiendo en una curul para que todas las veces levanten la mano perjudicándonos, aprobando cualquier estupidez que se les ponga; pero eso sí, ellos muy bien cubiertos con sus dietas y sus prestaciones.

Esta es una lección para el votante, que nos dice que el gobierno va a lo suyo y la oposición a quitarnos lo nuestro. ¡Vaya condición!

reacolaborador@yahoo.com
 
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