Opinión / Columna
|
Othón Villela Larralde
La amistad, los niños y los muertos vivos
El Occidental
23 de octubre de 2009
|
CRÓNICA ÍNTIMA
Los días recientes han sido hermosos y positivos, dentro de la angustiosa problemática que no podemos ignorar ni evadir.
El jueves anterior compartimos la inmensa alegría de la presentación del libro del amigo y gran dirigente de los periodistas de México y de América Latina: Teodoro Rentería Arróyave, con el acertado título de: "Mi vida son mis amigos", que es el testimonio de una brillante carrera como informador, creador de un estilo categórico en el periodismo radiofónico y televisivo, y como promotor de la unidad y la dignificación del periodismo.
La "inmensa alegría" viene por los muchos factores de coincidencia que se presentan en su testimonio, en tiempo y espacio, con las grandes y lógicas diferencias en el manejo de medios, circunstancias y la cercanía con las fuentes del poder.
Generosidad, tesón, honestidad, profesionalismo, calidad, valor personal y acierto en las decisiones, son algunas de las cualidades que debemos reafirmar en relación con este libro, que presenta la vida misma de Teodoro, que debe ser conocido y analizado por todos los periodistas de México, por su calidad de testimonio histórico y por el gran valor humano de su contenido.
He pensado que quien conozca a Teodoro, como tengo el privilegio, en sus facetas de periodista, dirigente, luchador, patriota, padre, abuelo y amigo, está cerca de la realidad viva de un México del que formamos parte, al que servimos, que nos preocupa y nos angustia, cada quien a su manera y en su oportunidad, y por el que tenemos que luchar hasta el último aliento, como lo ha hecho y lo hace el Maestro Rentería Arróyave, en el ejercicio del oficio sublime del periodismo, porque estamos en el mismo rumbo, con el mismo destino, los mismos orgullos y los mismos retos.
Nos duele el fallecimiento inesperado de la inolvidable y aguerrida periodista Amalia Frías, quien pronunció sentido mensaje en esa presentación, ocurrido dos días después. Descansa en paz compañera. Al rato te alcanzo.
Porque de eso vivimos y de eso vamos a morir: de periodismo, enfermedad luminosa que se va a disfrazar de cáncer, hepatitis, diabetes, infarto o neumonía, porque la llevamos en la sangre, en la mente y en el alma, en la misma piel, para la que no tenemos cura ni remedio, pero que esperamos, como dijo el poeta: "El día esté lejano..."
En este orden, la amistad verdadera es un tesoro que debemos cuidar, hasta de nosotros mismos.
Otra gran alegría fue que el miércoles 21 fui invitado a "mi" escuela secundaria de Zumpango, la "Lerdo de Tejada", cuya Biblioteca lleva mi nombre, y recibí la feliz noticia de que esta institución obtuvo el primer lugar a nivel estatal y nacional, en la materia de español, gracias al esfuerzo y coordinación de alumnos, maestros y padres de familia, bajo la dirección de la excelsa y distinguida profesora Estela Sánchez Mejía.
Según la Evaluación Nacional de Logros Académicos de Centros Escolares (ENLACE), de la SEP, del 2007 al 2009, los alumnos de "mi" escuela, avanzaron de manera notable en el conocimiento y dominio del español, lapso que coincide con mi participación en el plantel, con presentación de libros, charlas de historia y literatura y organización de concursos de poesía y declamación, por lo que, generosamente, me conceden el privilegio de haber sido el "promotor de ese acercamiento positivo al buen manejo de nuestro idioma y el respeto y cercanía amorosa y constructiva con las letras". Gracias, sólo hago mi tarea.
Todavía más, el jueves 29 y viernes 30 próximos, se realizará el "Segundo Encuentro Nacional de Poesía" en la hermosa ciudad de Taxco, en que nos reuniremos poetas de esa población, del estado de Guerrero y de varias ciudades de la República, bajo mi coordinación, para convertir a Taxco en la "Capital Nacional de la Poesía y la Declamación". Se va a extrañar la presencia y la prestancia de la doctora Guadalupe Torres Martínez, poeta y declamadora además, quien ha representado dignamente a Jalisco, y a quien deseamos que Dios le ayude a superar la preocupante situación familiar que actualmente sufre y con valor enfrenta.
El sábado 31 viajaré, sin detenerme, de Taxco hasta mi querido Zumpango, pues se va a reunir toda mi familia, unos 200 parientes, para un humilde brindis con el vino que cada quien quiera, yo llevaré tequila y pulque del bueno, y comida, desde escamoles y gusanos de maguey hasta la mejor barbacoa del Valle, para recordar a los muertos con el alegre amor de los vivos.
La amistad y la cercanía con mis hermanos periodistas, los estudiantes niños y jóvenes, profesores y padres y madres de familia, y con mi propia sangre, son una bendición que tal vez no merezca, pero que trataré de sostener y confirmar, con respeto, lealtad y dignidad, en "El bien decir... para el bien hacer".
* Periodista, historiador y poeta. Presidente suplente de Fapermex, Secretario de cultura del Club Primera Plana, Socio de Felap y del Club Periodistas de Jalisco.
othon.villela.l@gmail.com
Columnas anteriores
Columnas anteriores