Opinión / Columna
 
Francisco Jiménez Reynoso 
Calderón vs Luz y Fuerza
El Occidental
19 de octubre de 2009

  RE-EVOLUCIÓN

Ante la desesperación que ya muestra un gran sector social por la falta de resultados del "Presidente del empleo", en al menos los rubros de: generación de los mismos, seguridad, salud, sólo por mencionar algunos.

Felipe Calderón ha tomado la decisión de atacar a Luz y Fuerza del Centro. Se fue en contra de un contrato colectivo durante un asalto en la noche utilizando las fuerzas policiacas que "atacan al crimen organizado". Una vez tomadas las plazas, se publicó una edición en el Diario Oficial de la Federación y por decreto presidencial, Calderón extinguió a Luz y Fuerza del Centro, que fue creada en 1994 por otro decreto presidencial.

Se ha dado, sin duda, una campaña mediática para desprestigiar a los sindicatos en nuestro país, mismas que han sido impulsadas por países que muestran interés de instalar sus empresas transnacionales en nuestra nación, quienes su argumento ha sido: "que los sindicatos son un estorbo para el mismo desarrollo de México", por ello es que para cumplir el gusto a los mismos se ha comenzado a atacar a una fuerza sindical que año tras año, día tras día ya con el gobierno de derecha, se muestra cada vez más debilitado.

La medida parece injusta y parcial, ya que si ha embestido en contra de un sindicato lo tendría que hacer con todos, empezando por el de su amiga Elba Esther, o ¿acaso este sindicato es un ejemplo a seguir?, digo, sólo por citar uno.

En el caso de Luz y Fuerza del Centro, se ha dicho ante los medios que los abusos de la aristocracia obrera sindicalizada, del SME, de las prebendas y pagos extraordinarios; la indolencia, deshonestidad, incompetencia de trabajadores que, se jubilaban con 100 por ciento del sueldo que percibían en el momento de su retiro y, además, con el incremento anual a sus pensiones, equivalente a los aumentos acordados en la firma de cada contrato colectivo.

Felipe Calderón decretó la extinción y se anunció que los trabajadores podían cobrar su liquidación y compensaciones "extraordinarias", si se apresuraban a hacerlo en el plazo perentorio de un mes.

Calderón denunció los perjuicios a la patria, lo padecido por culpa de un sindicalismo abusivo y corrupto; de trabajadores improductivos, abusivos, chantajistas.

Además añadió que las deficiencias de la extinta Luz y Fuerza del Centro provocaron que se dejaran de generar más de 100 mil empleos en el centro del país, así como pérdidas en la capacidad de crecimiento del PIB.

Por lo pronto, con la ley en la mano, de un solo golpe y al amparo de la oscuridad nocturna, han dejado sin empleo a 40 mil mexicanos. Esto a cargo del "Presidente del empleo".

Y ofrecen liquidaciones con premios adicionales a los trabajadores que acudan voluntariamente a ser liquidados; quienes dejen pasar el plazo perentorio fijado por los ejecutores del decreto se quedarán a esperar las limosnas presidenciales, las cuales está planeando con singular alegría desde hace unos meses. Los jubilados están en la marginación, en el limbo de la oscuridad que ignora el contrato colectivo y borra de un plumazo la obligación contraída del crecimiento anual de las pensiones.

Diversos medios de comunicación, en mi opinión, se apresuraron a extender el certificado de defunción del sindicalismo. Sin embargo, no debemos olvidar y desconocer nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la cual protege derechos de la clase trabajadora y nos remite a la Ley Federal del Trabajo, donde se trata ampliamente el tema de los sindicatos. Y estos no deben (o deberían ser pisoteados) menos por el Ejecutivo Federal.

* Maestro en Derecho Constitucional, UdeG.

jimenez_abogado@hotmail.com
 
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