Opinión / Columna
 
Felipe de Jesús Garibay Valle 
La UdeG y la reforma penal
El Occidental
16 de octubre de 2009

  Por la trascendencia de esta casi inminente reforma (incluso ya está en vigor parte de lo reformado), la Universidad de Guadalajara ha estado inquieta buscando poder participar en los estudios, propuestas y decisiones en las que pudiera estar incluida la Máxima Casa de Estudios de este estado, remontándose esta intervención a la anterior Legislatura, cuya comisión estaba a cargo del licenciado Hidalgo y Costilla, con el que participaron un número notable de maestros de la División de Estudios Jurídicos, incluyendo al que destruye esta columna, interés que se tiene y se tenía por la trascendencia evidente que obtendrá esta reforma en el futuro de nuestro país.

Desgraciadamente, los altos mandos no consultaron a la Universidad, desde el inicio de los trabajos, en relación con el propósito de reformar un gran número de leyes, que inciden en una mejoría o desmejoría de la vida institucional y de la aplicación de la justicia en nuestro querido México.

Se ha pensado, especialmente en los últimos años, en que trata de gobernar Calderón, que reformando la ley se soluciona el problema de la injusticia, cosa que no compartimos, porque el problema no es de leyes, es de humanos, sobre todo cuando culturalmente tenemos radicada la corrupción y el importe poco que deterioran y acaban con cualquier intento de salvar a las mayorías, incluso a las minorías a las que no les afectan tanto las formas de justicia, porque ellos son los máximos corruptores de esta legalidad.

Las soluciones calderonianas, siempre se han significado por buscar remedios inmediatos, sin importar la afectación que se da en cuanto pasa la novedad de estas cuestiones reformadas, y así como lo de aquella obra literaria que se llamó "El Alcalde de Lagos", cuyo personaje hizo lo que hoy se comenta acerca de los hoyos, y propugnaba con letreros y discursos justificar, como don Felipe, los graves errores gubernativos.

El letrero: "Este puente se hizo en Lagos y se pasa por arriba", es lo mismo que la propaganda de "compre algo y los niños pobres comerán y tendrá educación", jingle que es el colmo de la falacia y el retruécano, que sería humorístico si no es por la tragedia que trata de esconder.

Estos desahogos temáticos son, por lo que reflejan, las propuestas de reforma de la Constitución Política nuestra, que en algún tiempo era motivo de envidia de otros países y orgullo de todos aquellos que alguna vez visitamos con propósitos de educación universitaria a otras gentes de otras naciones y que hoy, ya no podemos presumir tanto, por estar día a día deteriorando el gran humanismo y respeto de los derechos públicos, al estar dando al traste nuestra Máxima Ley, con reformas hechas con propósitos de conservar "chambas" y no estándares de vida en una atmósfera de respeto a las colectividades.

Este jueves 15 de octubre del 2009, en la División de Estudios Jurídicos de la Universidad de Guadalajara se celebró coloquio en relación al tema, con el propósito de aterrizar inquietudes que se han venido trabajando, opinando y estudiando sin que anteriormente hayan dando participación a la institución pero, tal vez para cubrir un poco la forma, de repente se le dio participación, de último minuto, a nuestra querida Universidad, y sin poder resistir la tentación, se está haciendo el propósito de proponer ajustes a una iniciativa, que sabemos parece estar definida, de hecho se han venido siguiendo los pasos de entidades como Nuevo León (la primera), Chihuahua, Oaxaca, República de Chile, en lo internacional, Costa Rica, Colombia y algunas otras organizaciones gubernativas y legales, las cuales, en sus resultados, hay fundamento para que Jalisco proponga, así mismo, una reforma a todas las leyes que forman el conjunto de normas que se relacionan con la justicia, y así, tanto la dirección de esta querida Escuela de Derecho, como la Coordinación de Posgrado, la Jefatura de Departamento de Derecho Público y las academias de Derecho Constitucional, Derecho Penal y Derecho Procesal Penal, se han integrado, a gran velocidad en esta pequeña apertura para contribuir, en lo posible, a que se conserve lo que más hemos presumido al mundo, una justicia con normas humanitarias, aunque su aplicación la deterioren los humanos.

Como dijo mi compadre "El Pichojos": "No se hagan güeyes, el problema no es de leyes".

* Catedrático e Investigador de la División de Estudios Jurídicos de la UdeG. Presidente del Taller Jurídico Interdisciplinario, A.C.

felipe_penal@yahoo.com.mx
 
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