Opinión / Columna
 
Antonio de Jesús Mendoza Mejía  
Manuel González Oropeza
El Occidental
13 de octubre de 2009

  ENTORNO

Con todo mi pesar por la muerte de la doctora Itza Nonatzin Bravo Padilla, y hago votos para la resignación de la familia Bravo Padilla.

Asistí a la presentación del libro: "Constitución y Derechos Humanos: Orígenes del control jurisdiccional", que presento el doctor Manuel González Oropeza en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde los presentadores de la obra fueron: los ministros José de Jesús Gudiño Pelayo, Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, Margarita Beatriz Luna Ramos, así como el académico e investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, doctor Eduardo Ferrer McGregor.

Una presentación que motiva a la lectura del libro, ya que como dijo el académico Eduardo Ferrer, la obra despierta el interés de la lectura por su rigor en las citas de fuentes históricas y la gran riqueza intelectual del autor de la obra, un libro que rescata los principios de la justicia, tanto en México como en Inglaterra que es el caso del Derecho Comparado que el presentador hizo en el Juicio del médico Thomas Bonham, donde se hizo valer el Derecho ante los Tribunales de Londres en el año de 1610, y que conforme al Derecho inglés y la tradición jurídica del Common Law, Inglaterra, sin tener una Constitución propia, ha hecho del Derecho de la costumbre, la formación de su propia Constitución, donde en el caso del médico Thomas, el mismo fue apresado por órdenes del Colegio de Médicos y liberado por la aplicación del buen Derecho y la protección de los Derechos Humanos, donde se precisó la supremacía de estos derechos sobre la legislación ordinaria de Inglaterra del siglo XVII.

El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, como moderador de la presentación de la obra, cedía la voz a los presentadores reconociendo los méritos académicos del doctor Manuel González Oropeza, uno de tantos méritos académicos que lo trasladan a la producción de sus libros, entre los que cito la obra "Ignacio L. Vallarta", que publicó la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y el de "Vallarta Gobernador" que le publicó el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, así como el estudio profundo de la "Constitución de Xalisco de 1824", que le publicó el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad de Guadalajara, cuando él entonces autor fue Director Fundador de este Instituto de la Universidad de Guadalajara, esto es por citar algunos cuantos libros del magistrado González Oropeza; comentaba el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que don Manuel González Oropeza hasta la fecha sigue siendo un profesor en activo, donde las docencias las imparte en la Escuela Libre de Derecho en el Doctorado en Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, definiendo al doctor González Oropeza, como un hombre que difunde el conocimiento del Derecho, como conferencista, ponente y sobre todo como profesor de grupo, escritor e investigador.

En cuanto a la reflexión de la ministra Margarita Beatriz Luna Ramos, la misma le dio el calificativo de Maestro, ya que como ella dijo, no solamente es un hombre que genera ciencia jurídica, sino también es un hombre que ha hecho escuela, y dentro de esa escuela se ha preocupado por la formación de nuevos científicos del Derecho y del constitucionalismo local y el control difuso dentro del Artículo 133 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

El ministro José de Jesús Gudiño Pelayo, después de invitar a la lectura del libro como un platillo intelectual, también hizo una reflexión detallada sobre el caso Marbury Vs. Madison, así como el Consejo de Gobierno en México, la Constitución de 1841, de Yucatán y el Juicio de Amparo y sobre todo la amistad que tiene actualmente con el magistrado de la Sala Superior del Tribunal Federal Electoral del Poder Judicial de la Federación Manuel González Oropeza, una amistad que nació cuando el ministro Gudiño Pelayo se acercó con el entonces Director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad de Guadalajara, para investigar y generar ciencia del Derecho, quien fue aceptado por su amigo González Oropeza como Investigador Honorífico.

El autor de la obra, como siempre, sin perder su humanismo y su talento, donde siempre ha demostrado una gran sensibilidad, agradeció al Senado de la República y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el haber sido nombrado Magistrado de la Sala Superior y extendió un mensaje de agradecimiento y apoyo a su apreciable y amada esposa Ana Luisa Izquierdo de la Cueva, sobrina del don Mario de la Cueva, a quién el país a este hombre de ciencia jurídica en el Derecho laboral, le debe la Ley del Trabajo, dentro del Artículo 123 Constitucional, asimismo el Magistrado agradecía la presencia de su amado hijo José Manuel González Izquierdo, quien siempre lo acompaña por los caminos de la vida.

A este encuentro al que asistí, a la presentación de la obra de don Manuel González Oropeza, sólo puedo mencionar mi cariño por la familia González Izquierdo, a quien hace 20 años los conocí, cuando el magistrado González Oropeza me invitó a colaborar al Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad de Guadalajara, y que como gran Maestro me ha enseñado el camino de la investigación jurídica.

* Profesor de Derecho Público y Oficial Mayor de la Preparatoria Regional de Tlajomulco de la Universidad de Guadalajara.
 
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