Opinión / Columna
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Antonio Ochoa García de Quevedo
El nuevo PRI: retrovisión política y estructura territorial para gobernar
El Occidental
14 de octubre de 2009
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(Segunda y última parte)
En el campo económico el logro más importante fue la suscripción y entrada en vigor, a partir del 1 de enero de 1994, del Tratado Trilateral de Libre Comercio entre México, los Estados Unidos y Canadá, acuerdo que no sólo permitió la rápida recuperación del colapso devaluatorio y recesivo, iniciado en diciembre de 1994, al exportar nuestro país a la Unión Americana, entre 1996 y el 2000, aprovechando la más impresionante época de crecimiento y expansión de la economía norteamericana, desde el año de 1850, en que se registran estadísticas como tasas de empleo e incremento del PIB, un millón de automóviles anuales así como 25 millones de televisores a color al año, entre otros bienes elaborados por técnicos mexicanos, que revisten un grado de alta intensidad tecnológica. Si bien esto incidió en un crecimiento del PIB de 6% en promedio de 1997 al 2000, en los tres últimos años del gobierno del presidente Ernesto Zedillo, lo cierto es que nuestro país desaprovechó asimismo una coyuntura internacional favorable del 2001 al 2007, como fue el periodo más extenso de crecimiento de la economía mundial en su conjunto.
En cuanto hasta ahora, tanto los gobiernos panistas de Vicente Fox y lo que va de la gestión de Felipe Calderón, no han demostrado capacidad negociadora comprobada para gestionar las reformas que el país necesita, es de esperarse que de persistir dicha situación el Partido Revolucionario Institucional, que es el único con presencia territorial en todos los estados de la República, recupere el poder en el 2012, ya que a eso aspira la destacada líder tricolor Beatriz Paredes Rangel, el sonorense Manlio Fabio Beltrones o el actual gobernador del Estado de México y factible candidato a la Presidencia de la República Enrique Peña Nieto, joven aspirante que tiene el respaldo del grupo Atlacomulco, originalmente fundado por Isidro Fabela y encabezado también por el profesor Carlos Hank González, ex regente de la Ciudad de México, y ahora por Alfredo del Mazo González, ya que no hay que olvidar que de ahí surgió uno de los mejores presidentes mexicanos de todos los tiempos: el licenciado Adolfo López Mateos. Como conclusión creemos que el PRI, en la mira de recobrar el poder político deberá descartar prácticas violentas como las que costaron la vida al candidato en 1994: Luis Donaldo Colosio Murrieta, uno de sus mejores hombres en su historia así como entender que en una situación de crisis y apremio financiero no debe de tener cabida la corrupción, ya que a mi juicio el tricolor deberá permanentemente, tomar en cuenta la opinión de sus más destacados militantes, como Jesús Enrique Jackson Ramírez y Manuel Ángel Núñez Soto, en el camino que irrevocablemente deberá conducir a México y a dicho partido a otra época en el futuro de prosperidad económica, estabilidad política y paz social.
* Catedrático universitario de la UNIVA.
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