Opinión / Columna
 
Manuel Villagómez Rodríguez 
La familia, la economía y el paquete económico de Calderón
El Occidental
7 de octubre de 2009

  POLÍTICA INDUSTRIAL

Las amas de casa mexicanas, las madres solteras, las mujeres de la tercera edad, así como las mujeres jóvenes profesionistas y estudiantes, integran un universo mayoritario en nuestro país y en este riquísimo conglomerado de recursos humanos existe una revolución espiritual que a diario se manifiesta con sus opiniones en el seno del hogar, el ámbito de su trabajo, sus escuelas, universidades, salones de belleza, reuniones familiares, medios de comunicación; en suma, sus opiniones están presentes en todo el ámbito nacional, pues ellas forman el tejido social de las clases media baja, media, así como de comunidades rurales y el grueso de las colonias populares de todo el país.

Es este momento el debate debe de aterrizarse a la economía familiar, porque es ahí en donde existe una auténtica rebelión espiritual, debido a que la macro economía que implantaron los niños de Harvard, en este momento es un soberano fracaso aquí en nuestro país. Las angustias que viven las amas de casa, las madres solteras y las de la tercera edad, para hacer rendir el dinero a nivel familiar y que les alcance para la comida, la ropa, la renta, escuela, uniformes, útiles escolares, gas, luz, teléfono, transporte y medicinas son de pronóstico reservado.

Para Calderón y los partidos políticos el debate consiste en cómo salvar los grandes intereses económicos de los poderes fáticos, tema que está a la orden del día en el Congreso de la Unión, en donde la guerra de la declaracionitis se sale del ámbito familiar, porque aparte de proteger la concentración de la riqueza en 30 familias, están muy preocupados en garantizar los recursos de sus partidos políticos, y piensan más en el voto del 2012 que en los estómagos de los 36 millones de mexicanos que no tienen para comer.

El día 2 de septiembre Calderón nos calentó con un discurso, de manufactura Lopezobradorista, pero el día 7 de septiembre nos congeló con un paquete económico fondomonetarista por contemplar un IVA de 17%, argumentado que es dinero para combatir la pobreza, llevándoles limosnas a los habitantes de las comunidades marginadas, cuando lo que tiene que hacer es integrar a las comunidades a programas de desarrollo regional que no existen.

La extrema pobreza llegó al terminar José López Portillo la Presidencia, ya que en su último discurso dijo "le pido perdón a los marginados a quienes no pude atender".

Miguel de la Madrid diría en su último informe que dejaba ocho millones en extrema pobreza; Carlos Salinas de Gortari reconoció en su último informe que dejaba 18 millones en la pobreza; Ernesto Zedillo, por medio de Esteban Moctezuma reconoció que quedaban 36 millones en la pobreza; Vicente Fox a su segundo año de gobierno reconocía 50 millones en la pobreza, hoy Calderón reconoce que en 24 meses hay caído 24 millones en la miseria y en su extrema paranoia económica ahora pretende además 125 mil millones de pesos del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR).

El día que los recursos de los trabajadores se toquen debe de ser exclusivamente para generar empleos a los hijos de los trabajadores.

El presidente Calderón, su gabinete, los diputados federales y los senadores, están obviando entrar a la discusión del paquete económico con seriedad por qué no nos están hablando absolutamente nada de negociar o cancelar el TLC, tratado que se debe llevar a consulta, en virtud de que las circunstancias económicas son totalmente diferentes en lo negativo a las que existían el día que se firmó, y mientras este tratado no contemple los fondos compensatorios, el libre tránsito de las personas y el desarrollo tecnológico a nuestro país, como el Tratado de Mastrichtt, este tratado se debe de renegociar o cancelar, porque estamos concentrando la riqueza y pauperizando la economía familiar.

mvrfundacion@gpovillamex.com
 
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