Opinión / Columna
 
Xavier Garabito 
El medio es el mensaje
El Occidental
3 de octubre de 2009

  DOMINIO PÚBLICO

Decíamos ayer y si no lo decíamos lo pensábamos, que al hablar de hipocresía debemos tener cuidado de no caer en una falacia naturalista, que no es otra cosa que la confusión en la descripción de lo que es, por el precepto de lo que debe ser.

Uno. Entonces, el tema por el cual se incursiona es el de la ética y, su tránsito, al arriesgarnos en la especulación de la filosofía moral, está cercano de caer en el rechazo y anatema de toda aquella filosofía moral o concepción ética que no transite por los carriles que hemos fijado y decidido que son los correctos.

No se nace hipócrita, se hace; a partir del sistema de recompensas y castigos que usa la enseñanza -bajo el pretexto de la gratificación- para aprender conductas socialmente aceptadas.

El esfuerzo de ser hipócritas desgasta las reservas de salud mental y física, así como de salud social, con lo cual esta forma de vivir arrastra tanto a la enfermedad y la degradación personal como a la descomposición y enajenación en lo social.

Dos. Lo que no tiene nada que ver con la convocatoria de un presidente municipal electo para discurrir en torno al tema siempre olvidado: la cultura ¿pero, qué cosa es la cultura?

Ya todos lo sabemos (?) pero yo diré lo que NO es la cultura. La cultura no es folklore, como suele interpretarse en algunos ambientes predominantemente políticos, que nos hablan de manera afanosa de tolerancia multicultural. Las culturas no son meras formas específicas de un género llamado civilización humana. Cada cultura es un género. Las culturas no son especies abstractas de un género supremo. Este género supremo, que sería la cultura humana, no existe más que como abstracción.

Cada cultura posee, en efecto, una visión del mundo y nos hace patente el mundo en el que vivimos o en el que creemos estar. Cada cultura es una galaxia que segrega su auto comprensión y, con ella, los criterios de verdad, bondad, y belleza de todas las acciones humanas. Pero somos ciudadanos sin brújula.

Tres. Sin pausas pero sin prisas Dominio Público ha estado viajando por la red sin estridencias. De lunes a viernes y a las 10 de la mañana los textos que aloja EL OCCIDENTAL desde hace 15 años, inician una serie de comentarios y música en el aire. Con vertiginosa velocidad va creciendo el número de estaciones de radio por internet. Aquí en Guadalajara hay cerca de una veintena de ellas. Marshall Mcluhan lo auguró: Lo importante es el medio, el medio es el mensaje. La invitación es en http://www.alternapalabra.com/radio
 
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