Opinión / Columna
|
Gamaliel Guzmán González
Gobernantes indignos de mexicanos de ayer y de hoy
El Occidental
20 de septiembre de 2009
|
ENTRE LINEAS
Todos los gobernantes, deben ser dignos y probos representantes de nobles y elevadas aspiraciones de bienestar general de sus pueblos.
En el territorio que hoy es México, según historiadores, en 1325 llegó una tribu nómada y guerrera, conocida como aztecas o meshicas, quienes con autorización de pueblos que ya habitaban esos lugares, se instalaron en una isla a la que llamaron Tenochtitlan, existente en lagos de México. Esta osada tribu se fue convirtiendo en dominadora de pueblos que allí habitaban, ocurriendo que en 200 años, era un imperio que dominaba hasta Centroamérica. En 200 años construyeron Tenochtitlan, que se extendió por todo ese valle lacustre, ciudad que sorprendió a historiadores españoles por su estética y avanzado urbanismo. En dos siglos aztecas o meshicas, construyeron un enorme imperio; por ser pueblo audaz, valiente, al que pudieron dominar los españoles a partir del año 1521, porque conforme al mito de Quetzalcóatl, los creyeron dioses; y porque traían armas metálicas de fuego (cañones, rifles, pistolas) espadas, dagas, de acero y otras armas.
Durante casi 300 años de dominio español se produjo el mestizaje, entre españoles, pueblos prehispánicos y negros traídos del continente africano como esclavos; pero durante esa época colonial, también se desarrolló una gran cultura en literatura, arquitectura, minería, agricultura, ganadería (trajeron ganado bovino, caballar, asnal, caprino, ovino,), pero el sistema de esclavitud español diezmó etnias prehispánicas, que de 20 millones bajaron a seis millones de habitantes.
Para acabar la dependencia de España, fue que el 16 de septiembre de 1810, el don Miguel Hidalgo y Costilla (MHC), Ignacio Allende (IA), Juan Aldama (JA), iniciaron la guerra de Independencia, a la que después secundaron otros héroes como el don José María Morelos y Pavón (JMMP), Hermenegildo Galeana (HG), Nicolás Bravo (NB), Ignacio López Rayón (ILR), entre otros, quienes pretendían una patria soberana, independiente y libre.
Posteriormente ocurrieron guerras intestinas entre conservadores y liberales, hasta que el zapoteca Benito Juárez García, logró asentar las instituciones republicanas. Después vino el gobierno de Porfirio Díaz (PD), que se convirtió en una dictadura casi pacífica de 30 años, que provocó la Revolución del 20 de noviembre de 1910, encabezada por Francisco I. Madero (FIM) y después por don Venustiano Carranza (VC), que culminó con la promulgación de la Constitución del 5 de febrero de 1917.
El próximo 16 de septiembre de 2010 se cumplirán dos siglos que inició la guerra de Independencia.
Cabe preguntarnos si gobernantes actuales son dignos representantes del pueblo azteca que en 200 años construyó un enorme imperio. Obvio que no. También si son dignos representantes de MHC, IA y JMMP, héroes de la Independencia. Evidente que tampoco, porque ellos soñaron una patria soberana, rica, libre e independiente.
¿Qué hay ahora? México es más dependiente de Estados Unidos (EU), que lo que fue de España. Carece de soberanía, porque el Presidente de México está a la orden del presidente de EU. Además, nuestros recursos no renovables (como los minerales y el petróleo) y los renovables (bosques, agricultura, ganadería), servicios (ferrocarriles, aeropuertos, comercio, industria), servicios de banca y crédito, están vendidos a intereses extranjeros.
¡Gobernantes indignos!
Correo electrónico: gama2943@prodigy.net.mx
Columnas anteriores
Columnas anteriores