Opinión / Columna
 
Francisco Jiménez Reynoso 
¡Ah, qué disparate! Alerta, depredación ecológica
El Occidental
14 de septiembre de 2009

  A estas alturas, en el contexto social en el que vivimos incluso a nivel internacional, no es posible que se siga dando el barbarismo y la depredación de nuestras contadas bellezas naturales como es el caso del predio ubicado en la Barranca llamado: "El Disparate". Y en su nombre lleva la penitencia, en virtud de que algunos gobernantes voraces de primer nivel, quieren acabar con un área protegida. Y cuál cree señor lector qué es la razón... Efectivamente, no batalló mucho para adivinar, que la razón es el dinero. El jugoso recurso económico que obtendrían unos cuantos a cambio de depredar un área tan hermosa como lo es la Barranca de Huentitán. ¡Ah qué disparate! De veras que estos señores no entendieron el mensaje...

Se opuso el PRI y el PRD, pero no fue suficiente, el Ayuntamiento de Guadalajara, aprobó el cambio de uso de suelo en un predio de aproximadamente 25 hectáreas en la Barranca de Huentitán, para que pase de Área Natural Protegida a ser área Habitacional Plurifamiliar de Densidad Alta.

Los regidores panistas también autorizaron un contrato para solicitar al Gobierno del Estado que compre, por 85 millones de pesos, el terreno en cuestión, toda vez que actualmente pertenece a un ciudadano.

Se dice que el interés del ayuntamiento tapatío por este predio al borde De barranca es porque en este lugar con una vista majestuosa, se pretende construir al Estadio de Atletismo para los Juegos Panamericanos.

No obstante, no se consideró que el pasado 5 de junio de 1997, durante el Gobierno ya de Acción Nacional, el ayuntamiento tapatío emitió un decreto para declarar a la Barranca de Huentitán, como Área Natural Protegida con el carácter de zona sujeta a conservación ecológica.

Los jaliscienses, no podemos, ni debemos permitir la depredación de nuestras contadas áreas protegidas, ya que no podemos reinventar, de ninguna manera, otra similar.

En consulta pública para modificar el Plan Parcial de Desarrollo Urbano, la Procuraduría de Desarrollo Urbano alertó al municipio sobre las implicaciones que traería consigo este cambio de uso de suelo.

Sin embargo, la Comisión de Planeación Urbana, solamente respondió en su dictamen técnico que la Ley Estatal del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, sólo regula los actos de emisión de autorizaciones para la realización obras o actividades, mas no los cambios de uso de suelo.

En otras palabras, se lavó las manos.

En virtud de lo anterior, si se concretara el proyecto azul, en la zona se ha autorizado el uso de suelo Habitacional Multifamiliar de Densidad Alta, en el que se permitiría la construcción de edificios de hasta 20 pisos de altura.

El gobierno en turno, nunca entendió que el poder es para servir al pueblo y no para servirse de él. Nunca entendió que el llegar al poder implica una gran responsabilidad que tiene que ver con cuidar el ambiente, la naturaleza, la ecología, de manera integrar. Lo anterior por encima de los negocios que pudieran hacer una vez que se llegó al poder. Gobernar, no es sinónimo de hacer negocios con el pueblo y con el gobernado. Gobernar, es apegarse a la ley, municipal, estatal, federal, incluso internacional. Y no dando reversa a acuerdos ya tomados como el caso anterior en el que ya hay un dictamen que protege esta área.

Para que de un plumazo, se desconozca por intereses económicos por parte de un grupo gobernante. ¡Ah qué disparate! De color azul.

* Maestro en Derecho Constitucional, UdeG.

jimenezabogado@gmail.com
 
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