Opinión / Columna
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José de Jesús Vázquez Hernández
Abrir un hoyo para tapar otro
El Occidental
10 de septiembre de 2009
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TEMA DE ESTUDIO
Suele aplicarse este axioma popular, de abrir uno hoyo para tapar otro, cuando se trata de resolver un problema, originando otro igual o mayor al anterior, lo cual se puede relacionar con las soluciones, que el presidente Felipe Calderón, está tomando para hacer el cambio que propuso en su discurso efectuado a propósito del Tercer Informe de Gobierno.
En cuanto a la necesidad de un cambio, no hay dudas, cualquier ciudadano enterado de los acontecimientos públicos lo aprueba, salvo quienes pudieran sentirse perjudicados con el mismo, pero de qué pueden apurarse estos servidores, si las dependencias proyectadas a desaparecer serán asumidas por otras, "respetando escrupulosamente los derechos de los trabajadores", que únicamente serán reubicados, algo semejante a lo que sucede con los patrones sustitutos que adquieren los derechos y obligaciones del patrón anterior.
Si así se pretende resolver un problema, tan sólo trasladándolo de un lugar a otro, lo probable es que no haya solución, ya que el hecho de fusionar algunas y transformar otras, pero sin afectar personal, recursos y prestaciones, lo más seguro es que sigamos igual o peor, pues como lo comentábamos en colaboraciones anteriores, el Gobierno trata de resolver los problemas económicos con el mismo sistema de siempre, afectando el bolsillo de los causantes cautivos, como lo está proponiendo el Secretario de Hacienda.
Estas medidas señaladas en un paquete económico "centrado en la prioridad de abatir los niveles de pobreza extrema en el país" en él lleva incluido el cobro de nuevos impuestos y aumento en otros, así como la supresión de algunas Secretarías, concretamente la de Turismo, Reforma Agraria y de la Función Pública.
Tal vez la intención del Presidente sea buena, pero las medidas que la Secretaría de Hacienda está proponiendo en estos momentos no sean las más oportunas y convenientes, por la situación que estamos viviendo la gran mayoría de mexicanos, además el hecho de recorrer las funciones de una Secretaría a otra, como lo plantean, pues las funciones de Turismo, pasarán a Economía; las de la Reforma, ahora serán de Desarrollo Social y la Función Pública, se convertirán en una Contraloría a disposición del Ejecutivo.
Con estas medidas, sólo nos queda esperar que no se trate exclusivamente de una simulación y vivir para ver que el Gobierno en sus tres niveles federal, estatal y municipal, en sus tres ámbitos, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, antes de pedir sacrificios a sus gobernados, deben poner el ejemplo y reducir los gastos que dispendian en aras de tantos mexicanos que carecen de lo más indispensable, como los ha propuesto el presidente Felipe Calderón.
Nuestro deseo es que las autoridades amplíen su visión más allá del hoyo que tratan de abrir para rellenar otro, hay otras formas que ellos conocen bien, pero recurren a la solución más fácil, recuerden que la sociedad afectada por la crisis, no tiene dinero para comprar y gastar y si el numeroso grupo de pobres que habitamos el país no consumimos, el desarrollo socioeconómico de México seguirá estancado.
jjesusvah@hotmail.com
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