Opinión / Columna
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Alejandro Ruiz Juárez
Tres años y contando
El Occidental
30 de agosto de 2009
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Felipe Calderón Hinojosa llega a la mitad de su mandato enfrentando circunstancias más difíciles que aquel 1 de diciembre, cuando legisladores perredistas trataron de impedirle que rindiera la protesta de ley al asumir el cargo más codiciado de la nación. Aunque ciertos perredistas aún niegan reconocerlo como al Presidente de los mexicanos, algunos segmentos de la izquierda ya optan por reconocer que chueco o derecho Calderón es el Presidente de la República.
Decíamos arriba que estos tiempos son difíciles, puesto que la inseguridad pública, el crimen organizado, el narcotráfico y otras lindezas se han apoderado del país y el combate a los mismos ha derivado en muerte y destrucción moral y material de la sociedad. La famosa Iniciativa Mérida ideada para un combate frontal al narco despierta desinterés en el Senado de Estados Unidos, donde se regatea la ayuda que también serviría para evitar la entrada a Estados Unidos de cientos de toneladas de droga que ahora asfixian a la sociedad norteamericana con sus secuelas de vicio y crimen.
Pero volviendo a Calderón, las cosas en su gabinete no han funcionado del todo bien. A la fecha ya lleva tres secretarios de Gobernación, y algunos cambios en su gabinete como el de Luis Téllez en Comunicaciones; Molinar Horcasitas, que del Seguro Social pasó a Comunicaciones; en Educación ahora despacha Alonso Lujambio, etcétera.
El problema toral de Calderón en la actualidad es la crisis económica que ha empobrecido aún más a las clases marginadas, crisis que obligó a un recorte presupuestal de cientos de millones de pesos que obligan a su vez a una nueva reforma fiscal, pues son pocos los que pagan impuestos y muchos los que los evaden. Calderón mismo ha dicho que unos se enriquecen descomunalmente, en tanto otros viven una pobreza asfixiante. El tercer Informe presidencial va a ser un compendio de penalidades y sufrimiento de los mexicanos.
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