Opinión / Columna
 
Ernesto Díaz Martínez 
Más crisis y más sacrificios, como siempre
El Occidental
26 de agosto de 2009

  Hace varios sexenios se escucha decir a los gobernantes, que hemos venido padeciendo de acuerdo con los representantes de los sectores enriquecidos de la sociedad mexicana, indicar que debemos apretarnos el cinturón para poder, según ellos, salir de las crisis económicas ya acostumbradas.

Existe pues una larga historia de austeridad impuesta a los más desprotegidos, a los más pobres. La esperanza de realización personal de millones de jóvenes se estrella ante la falta de oportunidades de estudio y de trabajo digno y bien pagado.

Miles de poblados y pequeñas rancherías lucen solitarias porque sus hombres y mujeres en edad de trabajar han tenido que irse a los Estados Unidos.

Lo incomprensible de esto resulta ser que los gobernantes y los ricos que cocinan las crisis y nos recetan los sacrificios, son quienes nunca han sentido la pobreza, son los que gozan de la abundancia y el despilfarro y los que nos engañan cada que hay campañas electorales para que los sigamos dejando desgobernarnos y acabarse el patrimonio nacional.

Por otra parte, los mexicanos con nuestra abnegación hemos producido multimillonarios de primer mundo a costa de nuestra esperanza de vida de tercer y cuarto mundo. A cambio hemos recibido ilusiones falsas y desengaños, nos han embriagado de promesas políticas y chatarra televisiva para despertarnos invariablemente a una cruda realidad que ya parece destino fatal. ¿Hasta cuando?
 
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