Opinión / Columna
 
Manuel Villagómez Rodríguez 
Jalisco y sus municipios
El Occidental
21 de agosto de 2009

  POLÍTICA INDUSTRIAL

La ruina económica de parte de los municipios de Jalisco se inicia con la Ley de Ingresos Municipales del Estado, ya que esta ley divide a los jaliscienses en dos categorías: jaliscienses de primera y jaliscienses de segunda. Los jaliscienses de primera, somos los que nos rige la Ley de Ingresos de los Municipios (LIM) como Zapopan, Guadalajara, Tonalá y Tlaquepaque y los jaliscienses de segunda son a quienes se les aplica la ley de Ingresos Municipales, en los otros 121 municipios.

La LIM, de los cuatro municipios referidos, otorga estímulos fiscales al sector empresarial, manufacturero e inmobiliario y al privilegiar la inversión de la iniciativa privada, con estos estímulos en estos municipios, también se privilegia, de manera antidemocrática, la inversión pública en estos cuatro municipios, lo que origina un desarrollo anárquico, y el abandono de los municipios del interior del estado. En la época del gobernador Enrique Álvarez del Castillo se empezó a hablar del desarrollo de las ciudades intermedias, ya que a él le toco iniciar la aplicación del Decreto de Descentralización Industrial de Miguel de la Madrid, decreto que declaró a Guadalajara, Zona Tres B de Desarrollo Controlado, decreto que los grandes intereses que los industriales que están sobre la avenida Inglaterra, simplemente bloquearon, ya que nunca se aplicó y ya con Guillermo Cosío Vidaurri, y con la visión del licenciado Juan Delgado Navarro, quien fungía como secretario de Promoción Económica, se celebraban foros de desarrollo para ciudades como Ciudad Guzmán, Lagos de Moreno, San Juan de los Lagos, Ocotlán, La Barca, Puerto Vallarta y Tlajomulco.

Hoy nos están hablando de municipios que están en la ruina económica, y esto obedece a que hemos confundido el crecimiento económico de los cuatro municipios, con el desarrollo de los 121 municipios del interior de Jalisco, lo que en la práctica se refleja como si Jalisco fueran estos cuatro municipios de la ZC. Ha faltado voluntad política para integrar a los municipios más pobres de Jalisco, a programas de desarrollo económico, social y político y prueba de ello, ahí está el Plan de Regionalización que se elaboro en la época de Alberto Cárdenas Jiménez, plan al que le faltaron recursos económicos.

Hoy pretenden resolver la ruina económica de estos municipios con anticipos a cuenta de sus participaciones federales y estatales y hablan de 200 millones de pesos, dinero que no viene a resolver más que la nómina de lo que resta del año, ya que ante la infinita falta de visión, no se está hablando de integrar estos municipios y sus habitantes a programas de desarrollo económico, porque el estado carece, justamente, de programas de desarrollo y esto ha llevado al Gobernador a estar regalando dinero a diestra y siniestra, pues ya se habla de que lleva 800 mdp, despilfarrados en obsequios dispendiosos a asociaciones religiosas, empresarios y canales de televisión. -Y aunque ya sabemos cómo se expresa de quienes estamos en contra de estos regalitos- de cualquier manera seguiremos criticado esta filantropía neoliberal del señor Gobernador.

Esperamos que los municipios que han llevado a la ruina económica, exijan que dentro del Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno federal, del Plan Estatal de Desarrollo, así como de sus propios Planes de Desarrollo Municipales, convoquen a que, de una buena vez por todas, se establezcan los recursos para desarrollar en sus regiones la agricultura, ganadería, pesca -donde se pueda-, artesanía, micro empresas de todo tipo, en suma una auténtica generación de empleos estables y productivos, incluyendo la explotación de sus recursos naturales, ajustándose al desarrollo sustentable que se tiene previsto en los tres niveles de Gobierno.

Lo antes expresado se fundamenta en virtud de que estos municipios, tienen salida de mano de obra de gente joven y adulta, lo que está originando una baja de población, que incide en una baja en la asignación de recursos, lo que los hace caer en este círculo vicioso de menos gente, menos dinero y por supuesto menos reactivación económica y en algunos casos cero desarrollo.

Hay que recordar que en este año de 2009, el gobernador Emilio González Márquez está ejerciendo el presupuesto más alto en toda la historia del estado de Jalisco y que es de 65 mil millones de pesos y qué contradictorio es, ver en este año esté creciendo la extrema miseria en el estado, debido a que los recursos se están destinando a puentes colgantes, obras de relumbrón por la Cumbre, líneas de Macrobús, remozamiento de los Centros Históricos, Villas Olímpicas, Estadios Deportivos, todo ello dentro de una frivolidad de gobernantes efímeros e ineficientes, en quienes ha desaparecido la pasión social por gobernar.

mvrfundacion@gpovillamex.com
 
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