Opinión / Columna
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Alejandro Ruiz Juárez
Más de lo mismo
El Occidental
9 de agosto de 2009
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En tanto se producía la clausura del cónclave perredista en Morelia, el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador desde la sierra oaxaqueña se pronunciaba por volver a competir en las elecciones de 2012 y por los mismos partidos políticos que le postularon, y como es muy posible que vuelva a perder, continuarán las cosas en el mismo estado actual: Un movimiento de resistencia denominado "presidencia legítima".
Es decir, al tabasqueño ya le gustó estar en esta oposición especial y con un subsidio a cargo de la mayoría de los diputados federales perredistas que aportan una cantidad mensual significativa para el sostenimiento de su campaña, lo que no le hace la menor gracia a panistas y priístas que ven en Andrés Manuel a un potencial agitador.
Decía la escritora española Emilia Condesa de Pardo Bazán, que la historia cansada de crear se repite y esto es precisamente lo que trata de hacer López Obrador, repetir el escenario del 2006 en las próximas elecciones. Sólo que en el PRD no están tan confiados en que aquel logre de nuevo la postulación y de que las cosas no son igual que antes; no es lo mismo el PRD actual que el del 2006.
Precisamente el jefe de Gobierno del Distrito Federal y distinguido perredista Marcelo Ebrard Casaubón declaró ayer en la Ciudad de México que "ya estuvo suave", y que el PRD debe actuar en su papel de representante de la izquierda y dejarse de divisiones. Sobre Ebrard pesa la amenaza al igual que con López Obrador de ser expulsado del PRD. El futurismo perredista prácticamente se inició el 7 de julio de 2006 con los actos oposicionistas de López Obrador y compañía.
Volviendo al encuentro de Morelia, es patente la división entre dos grandes grupos perredistas: Los de Izquierda Unida contra los de Nueva Izquierda y ambos pretendiendo el control del partido que ahora tiene el ex senador Jesús Ortega. Por lo pronto son las novedades en el frente perredista, después ya veremos, como dijera José Feliciano.
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