Opinión / Columna
 
Turismo 20 - 20 
Octavio González Reyes 
Hunde Canadá a las agencias de viajes
El Occidental
20 de julio de 2009

  Los operadores turísticos mexicanos jamás van a olvidar el 2009, primero por la recesión económica mundial y la consecuente devaluación de nuestra moneda, lo que disminuyó considerablemente el flujo de turismo en ambos sentidos; luego la influenza humana, que nos mantuvo en la lista negra buen tiempo y finalmente -claro si es que no pasa otra cosa-, la obligatoriedad de visa para viajar a Canadá, en un inesperado proceso "fast track", que nadie termina de comprender el por qué.

Y es que los políticos canadienses, privilegiaron la "seguridad nacional", afectando severamente su ingreso turístico y desde luego, sus relaciones con México, por lo que es muy lamentable que este país que considerábamos más que socio del TLC, un amigo, no haya planeado con anticipación sus reformas migratorias que terminaron cortando de tajo la decisión de viaje a los mexicanos que por estas fechas suelen viajar al vecino país del norte.

Miles de viajeros desesperados acudieron a los consulados canadienses en nuestro país, incluyendo el de Guadalajara y cuál sería su sorpresa al saber que la visa solamente se puede tramitar en la Embajada en la Ciudad de México y con muchas trabas burocráticas, porque tampoco están preparados para realizar esta función y es más, hasta andan buscando un proveedor de servicios que les rescate de la demanda y las molestias que están causando.

Claro que al vivir el caos, muchos apostaron a que Canadá entraría en razón, y daría una prórroga para el trámite de visa, pero lamentablemente no fue así y la frustración aumentó, sobre todo en los casos de urgencia y después aunque no menos lamentable, en aquellas personas que ya habían invertido en algún proyecto educativo, turístico o comercial.

Y como suele suceder, el problema no está sólo frente a las representaciones diplomáticas canadienses, sino en las agencias de viajes que habían vendido con anticipación planes y paquetes a Canadá y que ahora resultan afectadas porque en muchos casos no se puede devolver el 100 % de la compra y esto claro, al que compró no le importa quién se la hizo.

Así que los operadores turísticos mexicanos ven con impotencia cómo se está perdiendo el mejor periodo de venta a Canadá, del 15 de julio al 31 de agosto y desde luego la afectación que la medida migratoria definitiva va a causar en el futuro, vamos, Canadá será de ahora en adelante un producto perdido o en el mejor de los casos, sumamente reducido.

Por último, llama la atención una vez más, la ausencia de la autoridad turística, que para nada se solidariza con las agencias de viajes que también forman parte importante de la industria turística mexicana y que no hay que olvidar, generan miles de empleos y pagan impuestos.

Por todo ello, ya estuvo bueno de tanta improvisación en el turismo oficial, México reclama proteger su industria turística y si Canadá va aplicar restricciones a México, hay que buscar el negocio turístico por otro lado, al fin que amor con amor se paga y en un descuido hasta nos recuperamos.
 
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