Opinión / Columna
 
Juan M. Negrete 
En defensa del Tianguis Cultural
El Occidental
28 de junio de 2009

  La semana pasada le dedicamos, en este mismo espacio, alguna reflexión somera al Tianguis Cultural y a sus avatares, que le han devenido conflictivos. Una azarosa existencia que no se extiende más allá de tres lustros y que ya ha dado de qué hablar en la comuna tapatía. Que dé materia para hablar y reflexionar es bueno. Que muchos de los puntos que tienen que ver con este material sean negativos, eso no es tan bueno. Y a ello tenemos que hincarle más el diente, hasta que quede digerible.

En la nota del pasado domingo también se afirmó aquí que los candidatos a la alcaldía de Guadalajara le habían pintado un violín a la invitación que les turnó el Cultura para hacerles firmar una carta compromiso. Sus organizadores le rectificaron luego la plana a esta afirmación, aclarando que sí acudieron tres candidatos: Gilberto Parra, que participa con las siglas del PT; Carlos Orozco, el abanderado del PRD, y Víctor Mario Ramos Cortés, contendiente por las siglas del partido de Convergencia. Los demás, como quedó dicho, podrán signarlo más adelante; pero no acudieron al llamado. Según dicen los organizadores, sólo Jorge Salinas, el del PAN, no lo quiso firmar. Se colige entonces que todos los demás ya lo suscribieron. ¡Qué bueno!

Es sano que sí haya habido respuesta de los candidatos al llamado de los muchachos tiangueros. Cuando dijimos que no lo habían hecho, nos basamos en el hecho de haber acudido, quien esto escribe, personalmente, al evento. Tras hora y media de espera me retiré del lugar. En ese momento, aún no hacía acto de presencia ninguno de los invitados. Eso de la impuntualidad en los eventos políticos es costumbre tan extendida que los ciudadanos de a pie no saben bien a bien a qué atenerse con la gente de la farándula electoral. Hecha la aclaración, continuemos con el desarrollo del tema.

Lo realmente importante y significativo de la existencia del Tianguis Cultural y del golpeteo incesante que recibe de parte de las autoridades, radica en el hecho de la resistencia que ofrecen sus promotores y seguidores más fieles a los amagos por fulminarlos cada vez más descarados de la gente de la derecha. Que los engañen, que los alucinen, que los emboben, que los agredan, sólo son variantes de una misma actitud. El municipio debería estar satisfecho de encontrarse con iniciativas ciudadanas propias, autónomas, que no provienen del mero aliento oficial. Y de dicho contento tendrían que derivarse actitudes de apoyo o, al menos, medidas de respeto, dado que se trata de expresiones sanas, culturales, de esparcimiento y de creatividad ciudadana. Es inexplicable la actitud facciosa y agresiva con que han buscado dinamitar su presencia en la ciudad. Y peor es que lo nieguen.

En un documento que pronto conocerá la luz pública, los creadores de este foro juvenil de arte y cultura sostienen que el TC, a pesar de haber sufrido un permanente golpeteo, nunca estuvo en peligro de desaparecer como se encuentra ahora. Y atribuyen ellos esta voluntad de anulación precisamente a su capacidad de convocatoria, al miedo que desata en los poderes constituidos el ejemplo mismo de su vitalidad y presencia. Como han dado en manifestar actitudes solidarias con la exigencia al respeto a los derechos humanos, a la ecología, a la diversidad sexual, se deduce que su orientación es definida por las luchas de la izquierda, por la preocupación social, por la defensa de las causas a favor de los desheredados. No puede entonces invocar la simpatía de los gremios a los que agrupan la voracidad, la ambición, el fraude y la mentira, que componen mayoritariamente las manifestaciones de la derecha.

La gente del PAN se hizo del control del estado casi al mismo tiempo de la aparición del Tianguis Cultural. Dijimos la semana anterior que éste es su pecado original. En realidad no se trata de ningún pecado del TC. Es más bien una infeliz coincidencia. Haber aparecido en otro momento tal vez le hubiese permitido vivir situaciones menos complejas y azarosas, nada más. Pero haber sido incubados cuando la despolitización y la dejadez ciudadana llevaron a los espacios administrativos al insufrible panismo que padecemos vino a convertirse en su cruz y en su calvario.

Lo que sigue es denunciar las burdas maniobras y el entramado de mentiras con que ensayan a dinamitarlo. Y defenderlo hasta con las uñas implica defender la espontaneidad creativa y el derecho a manifestarse de maneras distintas a las oficiales y sancionadas con la bendición de las autoridades. Las autoridades autorizan, dice el pleonasmo. Pero la creatividad colectiva poco o nada tiene que pedir a los que autorizan, para manifestarse y para ser. Decía nuestro admirado Ricardo Flores Magón que "la rebelión es la vida y la sumisión es la muerte"; y que "el derecho de rebelión no lo entienden los tiranos". En tal punto está la situación actual del Tianguis Cultural.

Lo mejor que les puede pasar a estos inquietos muchachos es que el PAN local pierda la votación de la próxima semana. Ya fue descubierta la enconosa trama que lleva abiertamente de los golpeadores del TC hasta los oscuros cimientos en que se apoya la candidatura de Jorge Salinas. De imponerse en la alcaldía otra vez el panismo, los "comerciantes" infiltrados en el Cultural terminarían de darle el tiro de gracia al proyecto que le dio origen. Ya lo han prostituido lo suficiente con su sola presencia e incursión descarada y aviesa. Pero de consolidarse los panistas en el Ayuntamiento, que es de donde proviene todo este golpeteo impune, desplazarán a los creadores y convertirán la llamarada cultural de la plaza Juárez en otra más de nuestras aglomeraciones, sucias, rotas, sin sentido, de saturación mercachifle, insulsa e insultante. Ésas son las intenciones vistas del panismo presente.

Habrá entonces que darles la espalda a los panistas. Y luego, aunque no en automático, empezar a tejer una red de protección y de apoyo para su sostenimiento y crecimiento. Pero aún si los panistas se impusieran o usurparan el ayuntamiento, como hicieron con el poder ejecutivo nacional, sería pertinente que los muchachos del Cultural iniciaran una campaña efectiva de resistencia, en defensa de su trabajo, que bien vale la pena de seguir en pie. En los días que siguen se definirán sus líneas de acción. Estaremos atentos, para darles seguimiento. Por lo pronto, les felicitamos por su también enconada resistencia a los malos tragos presentes. Salud.
 
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