Opinión / Columna
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Óscar de la Torre Padilla
Aristóteles, el candidato para Guadalajara
El Occidental
18 de mayo de 2009
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En estos tiempos en los que tanto se reclama una nueva cultura cívico-política, es obligado referirse a los padrinazgos en política, porque si bien es cierto que todo el mundo habla de cambio, lamentablemente lo hace en forma generalizada y subjetiva, sin precisar cómo, para qué y por qué, originando confusión, duda, e incertidumbre, por no fijarse rumbo ni definir las metas. El cambio debe tener sentido, y hay que hacerlo para mejorar. Esto viene a colación porque los cambios en la actividad política son detonantes prioritarios en el desarrollo social y económico del país.
Mencionamos lo anterior, porque ya es tiempo que en las organizaciones políticas se pase de la época de los padrinazgos al justo reconocimiento de quienes acrediten: congruencia, militancia, lealtad y una auténtica carrera de partido.
Es frecuente hoy en día, escuchar o leer en la prensa que se hace referencia, como si fuera requisito indispensable, a la amistad, compromiso o relaciones con ciertas personas a las que se considera como factores de poder y decisión.
Esto tiene que cambiar, aunque suene un tanto difícil, ya que si no exigimos estímulos para el trabajo y la capacidad, nunca vamos a lograr un auténtico avance democrático.
Esta demanda no es privativa de un partido, sino que se manifiesta en la forma de pensar de los militantes de todos los institutos políticos, de las organizaciones ciudadanas no gubernamentales y de la sociedad en general.
Sin embargo, hay que precisar y saber diferenciar que así como hay factores -léase personas o grupos-, que obedecen a sus propios intereses, hay otros tipos de liderazgo, que con ascendiente organización, sí se preocupan por impulsar auténticos valores, guiándose por principios y pensando en el prestigio de la organización a que pertenecen. Tal es el caso de Jorge Aristóteles Sandoval, candidato del PRI a Presidencia Municipal de Guadalajara, quien con méritos propios acredita su trayectoria como licenciado en Derecho y una experiencia comprobada como diputado al Congreso del Estado y regidor del Ayuntamiento de Guadalajara. Y hoy en día, es el abanderado del Partido Revolucionario Institucional para contender por la presidencia de la capital de Jalisco.
Aristóteles Sandoval es un joven maduro de 35 años, que actúa convencido, para convencer que es el candidato idóneo de las mayorías, lo cual demostró con firmeza y convicción, cuando expuso su ideología, proyectos y compromisos, en el popular programa de "Foro Guadalajara" (anteriormente Foro al Tanto), con el conocido comentarista José Antonio Fernández, que dadas las circunstancias y restricciones que hoy se observan en las campañas políticas, es el conductor de televisión con mayor penetración masiva en Guadalajara.
Aristóteles surgió como candidato del PRI, sin padrino y sin haber participado en enfrentamientos internos desgastantes (que se han presentado en todos los partidos políticos), respaldado por una trayectoria limpia, que seguramente lo llevará al triunfo.
Hay que ver hacia atrás sin rencores y mirar hacia delante con memoria, porque: unidad, unidad y más unidad, es el camino a la victoria.