Opinión
Guillermo Cosío Vidaurri
¡No a la campaña política de Estado!

El Occidental
11 de mayo de 2009

Como es de todos conocido, el pasado día 3 de mayo, se iniciaron formalmente las campañas políticas para elegir diputados al Congreso de la Unión y al de Jalisco, así como a los integrantes de los 125 ayuntamientos de la entidad, incluyendo a quien deba fungir como síndico de cada uno de ellos.

Las campañas arrancan en medio del tenso ambiente que se está viviendo con motivo de las medidas adoptadas por las autoridades para impedir brotes de influenza humana entre la ciudadanía, extremándose celosos cuidados para evitar posibles contagios.

Lo anterior ha dado como resultado: que a diferencia de lo que antaño acontecía, en que el principio del proceso era motivo para la celebración de eventos masivos y derroche de entusiasmo por parte de candidatos y simpatizantes, hoy sólo se dieran actos muy significados por parte de algunos de ellos.

Todo transcurrió puertas adentro, sin nada que denotara el interés de los candidatos por publicitarse con amplitud, sin considerar que con ello pueden dar ventaja a sus opositores.

Yo siempre supe y constaté, que en una justa electoral, día no aprovechado, es un día del que se beneficia el adversario.

Seguramente que así lo entendieron los candidatos de Acción Nacional, que se exhibieron en un acto publicitario realizado a través de un canal de televisión dentro de un programa dominical, que normalmente cuenta con mucha audiencia, en el cual, con gran amplitud se les dio oportunidad de que se promocionaran abiertamente.

Me imagino que el evento no fue un programa exento de pago. Pero si estoy equivocado y resulta lo contrario, es obvio que la empresa de televisión, dejándose llevar por su afán de servicio y de impulso a la democracia y participación ciudadana, se portó muy generosa con el partido y los candidatos beneficiados con esa galanura.

Advierto: que si ese rasgo generoso fue concedido únicamente al partido en el gobierno, ello hablará de inequidad por parte de ese medio de comunicación, salvo que en fechas posteriores concedan iguales prerrogativas a los demás partidos políticos contendientes en este proceso. Lo anterior no resultará difícil, si consideramos que a partir del domingo 10 de mayo, restarán siete fecha hábiles para la presentación del programa dominical en cuestión y siendo ocho los partidos a invitar, habría forma de darles oportunidad a todos ellos, dado que el PRI y el Panal pueden ir juntos, en razón del convenio de alianza que alcanzaron.

Obviamente que todo quedaría a criterio de la empresa de televisión y de su afamado conductor; pero también, mucho dependería del interés de los partidos para hacer valer sus derechos ante el IFE y el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco.

No hace mucho tiempo en estas páginas señalé que estábamos en vísperas de lo que a todas luces sería una elección de Estado; ya que el Gobierno de la República y el de nuestra entidad, harán todo lo que esté a su alcance para impedir que la oposición les arrebate el control que actualmente tienen respecto de las Cámaras de Diputados federal y estatal.

Por lo pronto hemos visto que a sus candidatos les sobran recursos. Prueba de lo anterior es el enorme gasto que de inicio hizo el aspirante a presidente municipal de Guadalajara, destacándose de los demás candidatos. Haciendo caso omiso de las prohibiciones sanitarias existentes llevó al cabo una nutrida y costosa movilización en la fuente de la Minerva; y además se dio el lujo de publicar inserciones a plana entera en todos los periódicos citadinos, lo que debe haberle significado un fuerte desembolso, algo que al parecer no resulta preocupante ni para él ni para su partido.

La elección de Estado está a la vista. Las obras y discutibles acciones del gobierno se magnifican en grandes espectaculares y por medio de ellos Acción Nacional se arroga el mérito, tratando de sorprender a los futuros electores.

Por otra parte, las arcas públicas han sido abiertas para cubrir sueldos y prebendas a favor de simpatizantes de ese partido. Las nóminas de muchas dependencias se han incrementado escandalosamente con empleados innecesarios, pero proclives a los candidatos del partido en el poder.

En su afán de ganar adeptos, las dádivas de Sedesol y Sagarpa se han hecho notorias de manera discriminada y lo mismo ha sido realizado por todas las dependencias del Gobierno del Estado y de los ayuntamientos de la zona metropolitana y de otros municipios.

La Secretaría de Desarrollo Humano y la de Desarrollo Rural se están llevando la palma en este aspecto, beneficiando a militantes o posibles simpatizantes de Acción Nacional, en la forma en que lo han venido señalando de un tiempo a esta parte los medios de comunicación.

Por ello el gasto corriente ha crecido desproporcionadamente impulsado por la fiebre electoral, contándose por millones las sumas encauzadas para favorecer a los prosélitos de los candidatos adictos al poder público. La liza electoral se ha iniciado en éstas condiciones, con ventaja franca para el partido en el gobierno y con claro desequilibrio económico para los opositores. Mucho tendrán ellos que trabajar en la tarea de convencer al electorado acerca de sus propuestas y de la necesidad del cambio en beneficio del estado.

Lo deseable será que las campañas se realicen con base en planteamientos razonados, soportados en lo que cada partido ha postulado como plataforma electoral. Si se olvidan de ella y por el contrario se dedican a denostar y a descalificar adversarios, nada habrá resultado positivo para los electores. Se habrá perdido un tiempo precioso para el correcto análisis de la situación imperante en el país y de la problemática que existe en el estado. El voto solamente servirá para que se cambien rostros en las Cámaras y sigamos como hasta ahora.

¡Es tiempo de cambio; un cambio positivo, no sólo de figuras sino de acciones a favor de la colectividad!

¡Ya basta de que en el Congreso se aprueben normas descabelladas, avaladas no por la razón, sino por el lamentable mayoriteo, sin que se dé oportunidad a la oposición de valorar y ponderar argumentos en contrario!

¡Ya basta de que los ayuntamientos realicen obras sin ton ni son y desquicien con ellas la vida en las ciudades, y despilfarren por aparte, en sueldos y prebendas los recursos municipales.

Para impedir lo anterior, el 5 de julio debe votarse a conciencia teniendo presente idearios y programas. Que el derroche publicitario y la opulencia económica y material del partido en el gobierno no sea lo que oriente el voto electoral. Si eso se diera así, sería funesto para la vida de Jalisco y de la nación.
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