Opinión
Sara S. Pozos
No votar por el PAN

El Occidental
11 de marzo de 2009

La llegada de Acción Nacional (PAN) a la Presidencia de la República en el año 2000 evidenció el hartazgo social y político que vivió el país durante más de cinco décadas. La gravedad de la crisis convirtió en epidemia lo que pudo ser una enfermedad curable, si el Revolucionario Institucional (PRI) no hubiera enfermado de poder como lo hizo. Durante todos esos años -los peores del PRI- los ciudadanos no encontraban la forma de castigar con su voto las decisiones erróneas que los gobiernos priístas tomaron, porque cuantas veces lo hicieron, la corrupción y la impunidad ocultó el rumbo del sufragio universal.

Para el 2000, no fueron la campaña mediática ni las botas del entonces candidato Vicente Fox, lo que llevó a las urnas al mayor porcentaje de mexicanos que sufragaron en una elección presidencial en toda la historia de nuestro país. Fue justo la desesperación social, la impunidad, la corrupción, lo que hizo que el voto fuera de castigo -e incluso no razonado- por parte de un buen porcentaje de la población. El resultado, nefasto por cierto, lo hemos vivido todos desde aquel 2 de julio del 2000.

¿Por qué no votar por el PAN? En esta entrega y las que vienen, trataré de describir las razones por las cuales no debemos votar por ningún candidato de Acción Nacional.

1. Por mentirosos. Dicen que todos los políticos son mentirosos pero los panistas se quedaron cortos en esta aseveración. Conozco -y debo decirlo- a panistas íntegros en su persona y en el ejercicio profesional público pero ninguno de ellos estará contendiendo por algún puesto de elección popular en este año político, por lo que, queda claro, la excepción hace la norma.

Decía que los políticos son mentirosos pero los panistas son más que eso porque siguen creyendo que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. Por supuesto que tal dicho no aplica ni a la historia moderna ni a la consciencia social de miles de ciudadanos que en menos de una década, han vuelto a sufrir el hartazgo que sintieron con los priístas.

Son mentirosos porque culpan de los problemas económicos y del desempleo en el que están miles de mexicanos a la crisis mundial, pero lo cierto es que las decisiones erróneas son de ellos. La idea del Seguro de Desempleo temporal debería de constituirse en un Programa de Gobierno pero no lo hacen porque con los programas existentes, diseñados por la burocracia y enmarañados de problemas y candados, beneficia a los conocidos, amigos, familiares y grupos de poder de Acción Nacional. Luego, culpar a la crisis mundial del impacto en la economía de los mexicanos y que ellos debieron de haber previsto, es la manera más fácil de justificar sus propios errores y de encubrir sus propias mentiras.

Mentira que son acción responsable o que, como lo dicen en sus promocionales, antes no había servicios y que con ellos han cambiado las cosas para bien. Lo que había en el priísimo era una especie de nube que, socialmente, impedía ver a fondo la podredumbre del sistema político pero en términos de servicios e infraestructura, los priístas no dejaron duda sobre su paso en el gobierno. Sin embargo, los panistas fueron más allá y de manera irresponsable clonaron las estrategias asistencialistas de los priísticas y las pintaron de azul para vivir mejor, creyendo que la psicología del color impediría ver a los mexicanos la hipocresía de los azules y las gravísimas consecuencias de las políticas gubernamentales emanadas de la derecha.

Con los gobiernos panistas, la corrupción y la impunidad en las más altas esferas del gobierno se han hecho presentes. Ni siquiera con Carlos Salinas de Gortari se vio tanto enriquecimiento ilícito, tanta pobreza y tanta pérdida del poder adquisitivo como lo estamos viviendo hoy día.

Por hoy, hasta aquí. Tengo, al menos, 10 razones que quisiera compartir con ustedes, para que al momento de ir a votar el próximo mes de julio, no lo hagamos por Acción Nacional. La siguiente semana, argumentaré más de estas razones.

www.sarapozos.com
Columnas anteriores
Columnas

Cartones