Opinión
Mariana G. Acosta Castro
Óscar a la política internacional

El Occidental
25 de febrero de 2009

MUNDOS ENCONTRADOS

El pasado fin de semana se entregó el galardón más aclamado en el cine, el Óscar. En esta tónica, podríamos pensar también en quién se llevaría estos premios de otorgarse en el ámbito de la política internacional. Nuestro mundo fuera de las pantallas también tiene buenos actores, mejores dramas y grandes comedias, epopéyicos guiones, impresionantes efectos especiales e historias que uno nunca creería, de no haberlas visto.

Podríamos pensar en Rusia como la mejor contendiente a mejor actriz, ya que después de mantenerse con un bajo perfil durante un tiempo considerable, vuelve al escenario con mucha vitalidad, reacomodándose entre los actores más renombrados del orden mundial. Ha estelarizado películas como "Invadamos Giorgia" y "Mi gas es mi gas". Asimismo, parece que nuestra actriz tiene en mente grandes proyectos para el futuro, donde seguramente competirá con otras para ganar terreno en el ámbito.

El galardón al mejor guión sería otorgado a Barack Obama, un hombre de grandes palabras que está por demostrar si se encuentra a la altura de las mismas. Discursos, dignos de un presidente heroico de una clásica película estadounidense, lo han llevado a tomar el puesto de este lado de la pantalla. Apareció de la nada, como el actor amateur que vive en su remolque, esperando su gran oportunidad.

Los pequeños cohetes palestinos podrían obtener el premio a los mejores efectos especiales, ya que con cohetes de poca potencia, piedras y latas, han hecho creer a los israelitas, y a otros cuantos, que sus ataques han sido tan grandes y poderosos que deben ser detenidos por fuertes bombardeos aéreos e importantes intervenciones terrestres.

Sara Paulin, sería definitivamente la mejor actriz de reparto. Hay que reconocerlo, quién más puede vigilar a los rusos desde su propio hogar al mismo tiempo que cocinar, cargar un rifle, ocultar el embarazo de su hija y lanzarse para la vicepresidencia de los Estados Unidos. Sin duda una mujer multifacética.

No podemos olvidar el mejor cortometraje "Un, dos, tres, Zapatazo", inspirado por el ex presidente George W. Bush y producido por un periodista iraquí. El corto muestra el fugaz viaje de un zapato, sencillo pero con grandes convicciones, desde su emisión, ha influido en varios movimientos y manifestaciones.

Y, por fin, la mejor película tendría que ser reconocida, la tragicomedia escrita y producida por Bush hijo. Una película que nos provoca reír y llorar a la vez, con guerras sacadas de un sombrero de mago, pavos de plástico, escenas vergonzosas e intrigas políticas. Una película larga, basada en hechos reales que cualquiera pensaría como ciencia ficción.

Son muchas más las categorías que podríamos premiar, incluso en categorías como maquillaje, donde el más destacado sería el de Hugo Chávez, quien ha maquillado la democracia, y en su afamado nombre desea la reelección indefinida; o la mejor película extranjera podría ser la actual crisis económica, difícil de entender sin importar el idioma o los subtítulos.

Después de todo, las cosas nos son tan diferentes de un lado al otro de la pantalla.

* Analista internacional.

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