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Opinión
![]() Mujer Empresaria
Trinidad Terrazas Gastélum
No es privilegio exclusivo el éxito
El Occidental
21 de febrero de 2009
El éxito no es un privilegio de los hombres. También es un privilegio para las mujeres que trabajan, o sea, todas. Nadie puede negar la importante participación de la mujer en la organización y el destino del desarrollo del mundo en todos sus ámbitos, y también que lo puede hacer con éxito.
Este éxito pocas veces es público y reconocido ya que forma parte del respaldo necesario para el éxito de otros. La mayoría de las veces, en el contexto de una familia, la mujer es como un hangar inagotable que da mantenimiento a los aviones, los mira partir hacia sus múltiples destinos y los ve regresar con sus triunfos... pero en el fondo, desea también su propio éxito. Por ello, la mujer tiene el derecho y la posibilidad de ser la protagonista de los triunfos en los que muchas veces sólo aparece como colaboradora o asistente. Pero es un hecho también que la mayoría de las mujeres temen al éxito... ¿Por qué temen al éxito las mujeres? Porque nos han hecho mucho daño los cánones, los esquemas del pasado, ya que la mayoría pensamos que al acceder al éxito, tendremos que renunciar a una vida personal armónica e integral, con una pareja, con una familia establecida. Y por otro lado, están las que no aceptan la responsabilidad de tomar las riendas de su propia existencia. A lo largo de los siglos hemos vivido una postura cómoda, de depender totalmente de los hombres. Y renunciar a estas posturas cómodas, requiere de grandes sacrificios. Es una lástima que para las mujeres mexicanas, a veces tengamos que tomar esas alternativas, y todo por la actitud de los hombres mexicanos, que no conciben dentro de su esquema cultural, el hecho de que la mujer pueda aspirar al éxito profesional. Cuando su pareja accede al éxito, dan por hecho que su labor será doble: su profesión y además, la obligación de mantener el hogar y los hijos en perfecto funcionamiento, aunque ellos, no muevan un dedo en este renglón; esa es la razón, por la que es más difícil para la mujer, lograr el éxito profesional añorado. La mujer, siempre estará detrás de su pareja, estimulándolo para crecer y prosperar profesionalmente y es una lástima que la mayoría de los hombres no correspondan de la misma manera. Por supuesto que no se puede generalizar, afortunadamente en esta generación hay muchos hombres que les da orgullo que su mujer se realice de manera profesional, y ayudan en las labores de casa con la naturalidad que lo hace la mujer. Es una pena que no sean todos. El éxito se puede alcanzar, y es labor de los más capaces hacerlo, pero la diferencia es clara: los hombres triunfan porque tienen un alta autoestima y creen en sus capacidades. Las mujeres sólo al triunfar tienen conciencia de sus aptitudes y desarrollan su autoestima. Una ruta diferente será una educación diferente para las niñas que serán las mujeres del futuro, las que forjarán los valores en el hogar, enseñarlas a equilibrar de manera inteligente sus vidas y concientizarlas de estos temores que son como grilletes que impiden lograr una vida plena. Es tarea ardua también, educar a los niños que serán los hombres del futuro, en trazar nuevos caminos de respeto y equidad hacia las mujeres, para lograr una convivencia sin violencia, sin machismo, con respeto mutuo y buscando esos nuevos esquemas que los llevarán, a hacer las familias integrales y armónicas del mañana. Será la reconstrucción en las actitudes lo que marcará a la mujer actual, el camino al éxito, ya que funcionarán como un mapa que nos hará fácil y agradable el trayecto, para que no lleguemos exhaustas, atemorizadas, con la familia fracturada o sintiéndonos culpables, sino para que disfrutemos del éxito y los beneficios que éste proporciona. Con este cambio de actitudes formaremos familias en las que se respire la tranquilidad, la armonía, sin competencia entre los sexos, sin agresiones ni violencia intrafamiliar y esto sólo con educación en el respeto a la dignidad y a los derechos humanos de la mujer, se puede lograr. * Es empresaria y analista. analisis@notiemp.com Columnas anteriores
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